El caldo de verduras casero es ese secreto en la cocina que te cambia la vida: una preparación básica genuina, simplicísima y realizada solo con verduras frescas. Sabroso y muy aromático, es perfecto para quienes desean evitar los productos industriales y prefieren una alternativa saludable, sin conservantes y lista para usar en cualquier momento.
Esta receta es mi solución preferida para tener siempre a disposición un potenciador de sabor natural para caldos, risottos y sopas. En comparación con el caldo clásico comprado, esta versión artesanal gana por su aroma auténtico y porque sabes exactamente qué pones en el plato, eligiendo solo materias primas de calidad.
Las protagonistas absolutas son las verduras del huerto que, trituradas y cocidas lentamente, liberan todo su aroma natural. El resultado es un caldo equilibrado y sabroso, ideal para quienes buscan ligereza pero no quieren renunciar al sabor. Gracias a su consistencia, es facilísimo de usar y se adapta bien a cualquier tipo de receta, desde la salsa del domingo hasta la sopa más ligera.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 50
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
INGREDIENTES ELEGIDOS PARA LA AUTENTICIDAD
La elección de las materias primas es fundamental: usa verduras frescas de temporada para obtener un concentrado de sabor. La sal no es solo un condimento, sino el elemento natural que permitirá al caldo conservarse por mucho tiempo y permanecer fácil de cortar incluso recién salido del congelador.
- 500 g verduras mixtas congeladas (apio, zanahoria, cebolla, son la base perfecta)
- 150 g sal (fina o gruesa)
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
Información Nutricional y Pesos
Peso total de la receta: 650 g
Peso de una sola porción: 54 g (para 12 cubitos)
Calorías: 12 kcal (por cubito)
Grasas: 0.8 g
Carbohidratos: 1.2 g
Sal: aproximadamente 12 g
Herramientas
Para realizar esta receta no se necesitan maquinarias complicadas, sino solo pocas herramientas que todos tenemos en la cocina. La clave es la potencia del mixer para obtener una consistencia homogénea que se disolverá perfectamente en tus platos sin dejar trozos gruesos.
- 1 Mixer mixer o picadora
- 1 Sartén sartén antiadherente
- 1 Espátula espátula
- 1 Papel de horno papel de horno
- 1 Cuchillo cuchillo de hoja lisa
Pasos
Sigue estos sencillos pasos para obtener un resultado perfecto. El secreto está en la doble cocción y en el paso final en el mixer, que hará que tu caldo sea suave y firme, listo para ser dividido en cómodos cubitos ahorra-espacio.
Preparación de verduras: Lava y limpia bien las verduras, sécalas y córtalas en trozos. Viértelas en el mixer y tritúralas finamente hasta obtener un picado homogéneo.
Cocción base: En una sartén grande, combina el picado de verduras con el aceite de oliva virgen extra y deja que se ablanden a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia.
Secado con la sal: Añade la sal y continúa la cocción por otros 10 minutos. Las verduras liberarán los líquidos para luego secarse gradualmente.
Finalización: Tritura nuevamente la mezcla para hacerla cremosa, vuélvela a poner en la sartén y deja secar por otros 5 minutos hasta que esté bien firme y compacta.
Formación del bloque: Vierte la mezcla sobre una hoja de papel de horno, nivélala con una espátula formando un rectángulo de unos 1,5 cm de alto y ponlo en el congelador por al menos 12 horas.
Corte: Una vez congelado, saca el bloque y córtalo en cubitos regulares. Consérvalos en el congelador listos para usar. A mí me salieron unos cincuenta, mucho más porque los hice un poco bajos, obviamente el número final varía según el tamaño.
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Consejos, Secretos y Conservación:
1. Para un sabor aún más intenso, puedes enriquecer la mezcla de verduras con algunas hojas de perejil, albahaca o, si te gusta, un toque de cúrcuma que también dará un hermoso color ámbar. Es una excelente manera de no desperdiciar las verduras que tenemos en el cajón del frigorífico.
2. Una de las variantes más útiles es añadir un trozo de puerro en lugar de la cebolla para un sabor más delicado, o unos tomatitos para un toque más mediterráneo. Recuerda que la sal es fundamental porque es lo que impide que el caldo se congele completamente, haciéndolo fácil de cortar.
3. El caldo de verduras se conserva perfectamente en el congelador por unos 6 meses dentro de un recipiente bien cerrado o en bolsas especializadas para congelar. Es comodísimo porque nunca se endurece demasiado: puedes sacar tu cubito y echarlo directamente en agua hirviendo o en la sartén sin necesidad de descongelarlo antes.

Cómo preparar el caldo de verduras en cubitos casero
Dudas y curiosidades sobre la preparación del caldo casero
Preparar el caldo de verduras en casa es muy sencillo, pero hay pequeños detalles que pueden marcar la diferencia para obtener un resultado perfecto. En esta sección he recopilado las respuestas a las preguntas que me hacéis más a menudo, para ayudaros a personalizar la receta y conservarla de la mejor manera sin errores.
¿Puedo usar menos sal?
La sal sirve para la conservación del caldo y para evitar que se congele completamente.
¿Qué verduras puedo añadir?
Puedes usar calabacines, puerros o tomatitos, creando un caldo de verduras personalizado.
¿Cuánto tiempo se conserva?
En el congelador, bien cerrado, se mantiene perfecto hasta 6 meses.
¿Es muy salado?
Sí, es un potenciador de sabor concentrado. No añadas más sal a la receta antes de haber probado.
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