Las penne con salmón y Philadelphia son un primer plato cremoso e irresistible, perfecto para quienes buscan sabor y sencillez en la cocina. La delicadeza del salmón se une a la suavidad del queso Philadelphia, creando un condimento envolvente que conquista al primer bocado.
Es una receta fácil y rápida de preparar, ideal tanto para un almuerzo en familia como para una cena de última hora. Recuerda mucho a los clásicos tagliatelle con salmón y nata, pero con un toque más fresco y ligero, gracias al queso para untar que aporta cremosidad sin hacerla pesada. Un plato al alcance de todos, capaz de llevar a la mesa un gran resultado con pocos y simples pasos.
Ahora tómate un minuto para leer la receta y luego… ¡cocinAMOS y comAMOS!!
Ver también
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 320 g penne rigate
- 200 g salmón ahumado
- 150 queso para untar (Philadelphia)
- 1 nuez mantequilla
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla (o chalota)
- c.s. perejil (fresco picado)
Herramientas
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla de cortar
- 1 Sartén
- 1 Olla
- 1 Espumadera
- 1 Cuchara de madera
Pasos
Las penne con salmón y Philadelphia son el típico plato que se prepara realmente en pocos minutos, con el condimento que se cocina al mismo tiempo que la pasta
En primer lugar, pon a hervir agua salada para cocinar la pasta y, mientras tanto, dedícate al condimento.
Pela, lava y corta finamente la cebolla y sofríela en una sartén junto con un chorrito de aceite y una nuez de mantequilla. La cebolla debe ablandarse sin quemarse.
A continuación, corta el salmón ahumado en tiras y ponlo en la sartén junto con la cebolla y sofríelo durante unos minutos para que se impregne de sabor, teniendo cuidado de no secarlo.
Finalmente, añade el queso Philadelphia y un cucharón de agua de cocción de la pasta. Remueve hasta obtener una crema fluida.
En cuanto la pasta esté cocida (al dente), transfiérela con una espumadera a la sartén y saltéala con el condimento, añadiendo un poco más de agua de cocción de la pasta, si es necesario.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar salmón fresco en lugar de ahumado?
¡Por supuesto! El salmón fresco dará un sabor más delicado y una textura más carnosa. En ese caso, córtalo en cubos pequeños y saltéalo en una sartén con un chorrito de aceite o una nuez de mantequilla durante 3-4 minutos antes de agregar la Philadelphia. Recuerda salar ligeramente el pescado, ya que el fresco no es tan salado como el ahumado.
La crema resulta demasiado densa, ¿cómo puedo solucionarlo?
El secreto para una cremosidad perfecta es el agua de cocción. La Philadelphia tiende a espesarse rápidamente: antes de escurrir la pasta, conserva un cucharón de agua hirviendo y añádela gradualmente mientras saltas la pasta en la sartén con el condimento. El almidón contenido en el agua creará una emulsión perfecta.
¿Puedo preparar el condimento con antelación?
No es recomendable. Esta receta da lo mejor de sí si se prepara y se consume inmediatamente.
¿Qué tipo de pasta es más adecuado?
Las penne rigate son ideales porque capturan la crema tanto en el interior como en las ranuras externas.
¿Cómo puedo darle un toque extra de sabor al plato?
Para contrastar la dulzura de la Philadelphia, puedes añadir: una ralladura de cáscara de limón biológico al final (para frescura), un puñado de granillo de pistacho (para el toque crujiente)

