Nacida en Amatrice, pero adoptada y celebrada por la capital, la pasta a la amatriciana es un triunfo de panceta crujiente, salsa de tomate y una generosa capa de pecorino romano DOP, a menudo enriquecida con un toque de guindilla.
Este plato no es solo una receta, sino un pedazo de historia gastronómica que encierra la identidad de un territorio entero.
La bondad de la pasta a la amatriciana reside también en su versatilidad para acompañar diferentes formatos de pasta, ya sean largos o cortos, como bucatini y spaghetti o rigatoni y mezze maniche.
La receta que os dejo hoy es la original, la que aprendí a hacer aquí en Roma y que es completamente diferente de la amatriciana equivocada que siempre comía cuando vivía en Nápoles con mi madre.
Ahora tomad un minuto para leer la receta y luego…¡cocinEMOS y comAMOS!!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 4
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 320 g pasta
- 200 g panceta
- Medio vaso vino blanco
- 500 g tomates pelados
- c.s. sal
- c.s. pecorino romano
Herramientas
- 1 Cuchillo
- 1 Sartén
- 1 Olla
- 1 Espumadera
- 1 Cuchara de madera
Pasos
Preparar la pasta a la amatriciana es muy sencillo, pero para un buen resultado es indispensable utilizar materias primas de excelente calidad, como una buena panceta (no la envasada en trocitos), tomates pelados italianos y sobre todo un buen queso pecorino romano DOP (no el ya rallado y envasado).
Veamos en detalle los distintos pasos.
Primero, corta la panceta en tiras después de haber eliminado la piel exterior, colócala en una sartén sin aceite y déjala «sudar» a fuego lento.
Cuando la panceta esté crujiente, desglásalo con el vino blanco y cuando la parte alcohólica se haya evaporado, con la ayuda de una espumadera, retira la panceta y transfiérela a un bol.
Coloca, en la sartén aún en el fuego, los tomates pelados.
Aplasta los tomates con una cuchara de madera, sala y deja cocinar hasta que la salsa se reduzca agregando, en los últimos minutos de cocción, la mitad de la panceta que habías apartado.
Cocina la pasta al dente en abundante agua salada y luego, con la ayuda de una espumadera, transfiérela a la sartén con la salsa, añade un cucharón de agua de la pasta y llévala a cocción.
Con el fuego apagado, añade el pecorino romano rallado y saltea la pasta para emulsionar, añadiendo un poco más de agua de cocción de la pasta si es necesario.
Emplata y termina con otra capa de pecorino y la otra parte de la panceta que habías apartado.
Sirve tu pasta a la amatriciana y acompáñala con una buena copa de vino tinto, quizás de los Castelli Romani😉.

