Las tortas crujientes de romero son mucho más que un simple sustituto del pan, son una verdadera delicia, tan doradas y sabrosas, capaces de crear adicción desde el primer bocado.
El verdadero punto fuerte de esta receta radica en su extrema facilidad de ejecución. No necesitas ser un maestro panadero para obtener un resultado profesional y con pocos y simples ingredientes como harina, agua, vino, un buen aceite de oliva virgen extra, levadura para pasteles salados y, por supuesto, el romero, podrás hornear unas tortas artesanales que no tienen nada que ver con las envasadas.
La preparación es rápida e intuitiva, perfecta incluso para quienes tienen poco tiempo pero no quieren renunciar al placer de lo «hecho en casa».
Son perfectas para llevar en el bolso o tener en el escritorio para una pausa vespertina que recarga con sabor, o para servir en la mesa durante una cena entre amigos para acompañar embutidos, quesos frescos o un buen hummus.
Ahora tomáte un minuto para leer la receta y luego…¡cocinAMOS y comAMOS!!
Ver también
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 50 g vino blanco
- 50 g agua
- 100 g aceite de semillas
- 280 g harina 00
- 3 g sal fina
- 8 g levadura instantánea para preparaciones saladas
- c.s. sal gruesa (en la superficie)
- c.s. romero (en polvo)
Herramientas
- 1 Bol
- 1 Batidor de mano danés
- 1 Rodillo
- 1 Papel de horno
- 1 Bandeja de horno
- 1 Raspador de metal
- 1 Rejilla para pasteles
Pasos
La preparación de las tortas crujientes al romero es realmente rápida y sencilla de ejecutar y no requiere ningún tipo de equipamiento especial ya que la masa se trabaja fácilmente a mano.
Primero recoge los líquidos dentro de un bol, luego mezcla entre sí el agua, el vino y el aceite. Disuelve la sal dentro de esta mezcla.
Tamiza la harina y la levadura e inicia a incorporar las harinas, incluido el romero, poco a poco, a los líquidos.
Trabaja la masa primero con un batidor danés o un simple tenedor y luego, cuando la masa tenga consistencia, transfiérete a una superficie y trabaja a mano hasta obtener un bollo liso y homogéneo.
Coloca el bollo sobre un papel de horno y, con la ayuda de un rodillo, extiéndelo hasta un grosor de 2-3 mm, tratando de obtener un rectángulo regular.
Transfiere el papel de horno con la masa dentro de una bandeja de horno y con un raspador marca la masa para preformar tus tortas crujientes de romero, sin cortar la masa.
Pincha toda la superficie de la masa con los dientes de un tenedor y úntala con aceite, espolvoréala con más orégano seco y algunos granos de sal gruesa.
Hornea en horno estático precalentado a 200°C durante 15-20 minutos.
Una vez fuera del horno, deja enfriar tus tortas crujientes de romero sobre una rejilla para pasteles y, solo cuando estén completamente frías, rompe la masa siguiendo las líneas preformadas antes de la cocción (ayúdate con un raspador si es necesario).
Tus tortas crujientes están ahora listas para ser disfrutadas en toda su bondad 😉.
Conservación
Las tortas crujientes de romero se conservan perfectamente durante 3-4 días. El truco es esperar a que estén completamente frías y luego cerrarlas en un contenedor hermético o en una bolsa de papel (como las de pan) dentro de una caja de lata. Si pierden su crujiente, pásalas por el horno caliente durante 2 minutos antes de servirlas.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar romero fresco en lugar de seco?
Absolutamente sí, mi consejo es picarlo con cuchillo y dejarlo en infusión unos minutos en el mismo aceite que usarás para la receta.
«¿Cómo hago para que queden realmente crujientes y no gomosas?»
El secreto es el grosor. La masa debe extenderse muy delgada (aproximadamente 2-3 mm). Además, pinchar la superficie con los dientes de un tenedor impide que se formen burbujas de aire excesivas que podrían dejarlas blandas en el centro. Finalmente, una vez cocidas, déjalas enfriar sobre una rejilla: si las dejas en la bandeja caliente, la humedad residual las volverá suaves.
¿Puedo sustituir la harina 00 por una integral o de tipo 1?
¡Claro! Con la harina integral tendrás un sabor más rústico y tostado. En este caso, sin embargo, ten en cuenta que las harinas menos refinadas absorben más líquidos: podrías necesitar añadir 10-20 ml más de agua respecto a la receta original para obtener una masa elástica.
¿Puedo preparar la masa con anticipación?
Sí, puedes preparar la masa y conservarla en el frigorífico, envuelta en film, hasta 24 horas. Antes de extenderla, déjala volver a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos, de lo contrario será difícil de estirar.

