Mousse de mascarpone sin huevos

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Si estáis buscando un postre de cuchara rápido, cremosísimo e increíblemente elegante, la receta de la mousse de mascarpone sin huevos es lo que necesitáis.
Olvidad los procedimientos largos y más laboriosos, esta receta está pensada para la máxima simplicidad y requiere el uso de solo tres ingredientes puros y de altísima calidad: nata fresca, mascarpone y azúcar glas.
El resultado es una nube suave y aterciopelada que se derrite en la boca, con el sabor rico y envolvente del mascarpone realzado por la ligereza de la nata montada.

Es la base perfecta para innumerables variaciones, para disfrutar con frutos del bosque, virutas de chocolate, o para usar como relleno de pandoro para llevar a la mesa en Navidad.
Prepararla es un juego de niños: bastan unos pocos minutos de batidora para transformar estos tres simples elementos en una mousse irresistible. Ya sea para una cena improvisada o para consentirse después de un largo día, esta es la receta que os hará quedar bien con el mínimo esfuerzo.

Ahora tomaos un minuto para leer la receta y luego…cocinAMOS y comAMOS!!

Ver también

Mousse de mascarpone
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 2 Horas
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Porciones: 2
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para 2 copas

  • 250 ml nata fresca para montar (fría de la nevera)
  • 250 g mascarpone
  • 80 g azúcar glas

Herramientas

  • 2 Cuencos
  • 1 Espátula De silicona
  • 1 Tamiz
  • 1 Manga pastelera

Pasos

  • Preparar la mousse de mascarpone sin huevos es realmente sencillo y rápido, veamos juntos los diversos pasos.

  • Primero, verted la nata fresca líquida, bien fría de la nevera, dentro de un cuenco también frío (yo lo pongo en el congelador durante 10 minutos junto con las varillas).

    Mousse de mascarpone
  • Con la ayuda de una batidora eléctrica batid la nata a punto de nieve.

    Mousse de mascarpone
  • Comenzad con una velocidad baja para aumentarla cuando la nata empiece a tomar consistencia, de esta manera evitaréis los molestos salpicones que volarán por todas partes.
    Una vez lista, dejadla aparte (en la nevera).

    Mousse de mascarpone
  • En este punto, tomad un cuenco limpio y poned dentro el mascarpone y el azúcar glas tamizado.

    Mousse de mascarpone
  • Trabajad la crema primero con un tenedor y luego con las varillas eléctricas, hasta que el queso haya absorbido todo el azúcar.

    Mousse de mascarpone
  • Retomad la nata y comenzad a añadirla, poco a poco, a la crema de mascarpone.
    Incorporadla al queso con la ayuda de una espátula y con movimientos delicados de abajo hacia arriba.

    Mousse de mascarpone
  • La mousse estará lista cuando hayáis obtenido una mezcla homogénea y espumosa.
    Mantened la mousse de mascarpone sin huevos en el frigorífico al menos durante dos horas o hasta que vayáis a utilizarla.

    Mousse de mascarpone
  • Al momento de servirla, transferid la mousse de mascarpone sin huevos a una manga pastelera y rellenad vuestras copas.

    Mousse de mascarpone
  • Decoradla como prefiráis, yo he utilizado frutos rojos 😉.

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    Mousse de mascarpone

Conservación

La crema de mascarpone sin huevos se puede conservar en el frigorífico por un máximo de 2-3 días, en un recipiente hermético.

La crema de mascarpone sin huevos se puede conservar en el frigorífico por un máximo de 2-3 días, en un recipiente hermético.

Notas

Podéis aromatizar la mousse de mascarpone sin huevos con extracto de vainilla, ralladura de limón o con Gran Marnier.

Además, podéis servir la mousse como postre de cuchara, quizás acompañada de fruta de temporada, virutas de chocolate, etc., o usarla para rellenar pasteles y otros dulces.

Imagen del autor

cuciniamoemangiamo

Hola, me llamo Mariarosaria y mi blog cuciniAMO e mangiAMO es mi tercer hijo. Lo cuido con pasión y dedicación, tal como se hace con un hijo o con cualquier persona querida. Aquí encontrarás recetas de la tradición napolitana, pero no solo eso… no me gusta ponerme límites en la vida, mucho menos en la cocina 😉.

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