Si estás buscando una idea deliciosa, sabrosa y sobre todo lista en muy poco tiempo, estas pizzitas sin levadura con salchicha y provola son la solución ideal. Se trata de una preparación extremadamente versátil, pensada para quienes tienen poco tiempo pero no quieren renunciar al sabor de un producto casero: gracias al uso de la levadura instantánea, todo el proceso desde el bol hasta la mesa requiere menos de media hora, haciendo que esta receta sea perfecta incluso para un aperitivo de último minuto o para una cena rápida en familia que pondrá de acuerdo a todos.
En este artículo os explicaré en detalle mis pequeños trucos para obtener una cocción impecable utilizando la freidora de aire. A menudo me preguntáis cómo gestionar las masas, incluso las rápidas, en modelos equipados con una sola resistencia: os revelaré entonces los ajustes técnicos necesarios para aseguraros una base crujiente y una superficie perfectamente fundida, sin el riesgo de quemar el condimento.
En el procedimiento más abajo encontraréis también las indicaciones para la cocción en horno tradicional. Esta opción es muy útil si decidís doblar las dosis para un buffet o si tenéis que cocer muchas juntas para una fiesta numerosa.
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 Piezas
- Métodos de Cocción: Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g harina 00
- 150 ml agua (temperatura ambiente)
- 1 sobre levadura instantánea (16 g)
- 15 ml aceite de oliva virgen extra
- 150 g provola
- 5 g sal
- 300 g salchicha
- 1 poco aceite de oliva virgen extra
- 1 diente ajo
Herramientas
- Freidora de aire
Pasos
Empezamos dedicándonos a la preparación de la salchicha. En una sartén antiadherente, calentamos un poco de aceite de oliva virgen extra con un diente de ajo. Añadimos la salchicha, retirada la tripa, y desmenuzamos cuidadosamente con una espátula de madera mientras se dora. No será necesario añadir sal, ya que la carne es naturalmente salada. Dejamos cocinar durante unos 10 minutos, hasta que esté bien dorada, después apagamos el fuego y reservamos.
Pasamos ahora a la masa. En un bol grande, vertemos la harina, la levadura instantánea para preparaciones saladas, una pizca de sal, el agua y el aceite. Mi truco para hacer esta receta aún más rápida y limpia consiste en usar una espátula de silicona blanda: mezclamos enérgicamente con la espátula hasta obtener una mezcla sólida y homogénea. De esta forma, ni siquiera necesitarás ensuciarte las manos para amasar. Una vez listo, cubrimos el bol con un paño limpio y dejamos reposar durante 10 minutos.
Transcurrido el tiempo de reposo, transferimos la masa a una tabla de cocina y la dividimos en cuatro partes iguales. Estiramos ligeramente los pequeños bollos con la presión de los dedos, tirándolos suavemente con las manos para dar forma a nuestras pizzitas.
Cocción en Freidora de aire:
Colocamos las pizzitas en la cesta de la freidora de aire y pulverizamos con un rocío de aceite. Iniciamos la cocción a 200°C durante 4 minutos. En este punto, abrimos la cesta, giramos las pizzitas (así quedarán doradas también por debajo) y las condimentamos generosamente con la provola cortada en cubitos y la salchicha desmenuzada. Continuamos la cocción a 200°C durante otros 3 minutos aproximadamente, o hasta que el queso esté perfectamente fundido y dorado.
Cocción en Horno Tradicional:
Si preferís utilizar el horno o tenéis que preparar una dosis doble, precalentad el horno (estático o ventilado) a 220°C. Colocad las pizzitas en una bandeja forrada con papel de horno y proceded con una primera cocción de aproximadamente 8-10 minutos. Sacad la bandeja, rellenad con la provola y la salchicha, y hornead nuevamente durante otros 4-5 minutos hasta que estén completamente doradas.
Servimos y disfrutamos nuestras pizzitas rápidas sin levadura con salchicha y provola, ¡buen provecho!
Los consejos de Vale
Sustituciones y variantes: Esta receta es una base versátil que podéis personalizar según vuestros gustos o lo que tengáis en el frigorífico. Si no os gusta la provola, podéis sustituirla con mozzarella para pizza (la que viene en bloque, menos acuosa) o con scamorza ahumada para un sabor aún más intenso. ¿Una combinación clásica e imbatible? Añadid friarielli salteados en sartén junto con la salchicha para un toque típicamente campano.
Versión con levadura clásica: Si tenéis más tiempo disponible y preferís no usar la levadura instantánea, podéis optar por la levadura clásica. Sustituid la levadura instantánea con 7 g de levadura fresca (o 3 g de la seca). Disolved la levadura en agua tibia con una pizca de azúcar, amasad y dejad fermentar el bollo en un bol cubierto durante aproximadamente 2 horas, o hasta que duplique su volumen, antes de formar las pizzitas y proceder a la cocción.
Cómo conservar las pizzitas: Las pizzitas con salchicha y provola están en su mejor momento recién sacadas del horno, cuando todavía están bien fundidas. Si sobran, podéis conservarlas en el frigorífico durante un máximo de 2 días, guardadas en un recipiente hermético. Os desaconsejo consumirlas frías: para devolverles su textura crujiente, calentadlas nuevamente en la freidora de aire a 180°C durante 2-3 minutos.
Congelación y Meal Prep: Si decidís prepararlas en grandes cantidades, podéis congelarlas una vez cocidas y completamente enfriadas. Cuando las necesitéis, no es necesario descongelarlas: pasadlas directamente a la freidora de aire o al horno durante unos minutos hasta que vuelvan a estar calientes y crujientes. Es un excelente truco «salvacenas» para quienes tienen poco tiempo durante la semana.

