Las CASTAÑAS CON MIEL Y RON son un postre sencillo pero muy atractivo, perfecto para realzar el sabor auténtico de las castañas con un toque cálido y aromático. Un dulce que huele a otoño, ideal para disfrutar al final de una comida o acompañando una taza de té en los días más fríos.
Las castañas, hervidas hasta quedar suaves y aterciopeladas, se sumergen en un glaseado de miel y ron, enriquecido con la nota aromática de la naranja. El resultado es una delicia de sabor equilibrado: la dulzura natural de la miel se funde con el carácter decidido del ron, creando un abrazo de sabores intenso y persistente.
Servidas templadas o a temperatura ambiente, las castañas con miel y ron son perfectas también como regalo gourmet casero, presentadas en pequeños frascos de cristal.
Un postre que encierra todo el calor del otoño, capaz de conquistar con su sencillez refinada y su alma genuina.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 6Persone
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Inverno
Ingredientes
- 500 g castañas
- 120 ml agua
- 80 g miel de mil flores
- 30 g azúcar de caña
- Media bustina vainillina (o una vaina de vainilla)
- ralladura de naranja
- 50 ml ron
Utensilios
- 1 Olla
- 1 Sartén
- 1 Cuchillo
Pasos
Haz un corte horizontal en la piel de las castañas y hiérvelas en agua durante unos 20 minutos. Escúrrelas y pélalas cuando aún estén calientes, eliminando también la fina piel interior.
En una sartén antiadherente vierte el agua, la miel, el azúcar, la bolsa de vainillina o las semillas de una vaina y la ralladura de naranja. Deja que la miel se derrita a fuego lento hasta obtener un jarabe dorado y perfumado.
Añade las castañas peladas al jarabe y deja cocer a fuego bajo durante unos 10 minutos, removiendo con cuidado para no romperlas.
Vierte el ron, deja evaporar el alcohol y continúa la cocción unos minutos más hasta que el líquido esté denso y brillante.Sirve las castañas con miel y ron templadas, napándolas con su jarabe. Como alternativa, pásalas a frascos de vidrio esterilizados, cúbrelas con su líquido y consérvalas en el frigorífico hasta 7 días.
Consejos
Puedes añadir una espolvoreada de canela o de nuez moscada para un aroma más especiado.
Si quieres una versión más cremosa, incorpora al final de la cocción una cucharada de nata o una nuez de mantequilla.
Sírvelas con helado de vainilla, yogur griego o nata montada para un postre de cuchara irresistible.

