Las ALBÓNDIGAS DE RICOTTA CACIO Y PIMIENTA son una variante delicada y sabrosa de las albóndigas clásicas, inspiradas en los sabores típicos de la cocina romana. Son suaves, sabrosas y se caracterizan por la sencillez de los ingredientes, que realzan el sabor del queso.
El resultado final es un plato cremoso, ligeramente picante y sabroso, en el que cada bocado realza la sencillez y la calidad de los ingredientes.
Son perfectas como aperitivo o como segundo plato, acompañadas de una ensalada sencilla o verduras a la parrilla. El sabor rico e intenso del cacio e pepe se equilibra con la suavidad de la ricotta, creando un plato irresistible.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 10 piezas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
- 250 g ricotta de vaca (o de oveja, seca)
- 1 huevo (mediano)
- 40 g pecorino romano
- 50 g pan rallado
- 1 pizca sal (si hace falta)
- al gusto pimienta negra
- 150 g leche
- 60 g pecorino romano
- Media cucharadita pimienta negra
- 50 g leche
- 10 g almidón de maíz (Maizena)
PARA LAS ALBÓNDIGAS DE RICOTTA CACIO Y PIMIENTA NECESITARÉIS
- 1 Bol
- 1 Colador
- 1 Cazo
- 1 Sartén
- 1 Varillas a mano
- 1 Film transparente
PREPARACIÓN ALBÓNDIGAS DE RICOTTA CACIO Y PIMIENTA
La preparación de las ALBÓNDIGAS DE RICOTTA CACIO Y PIMIENTA es realmente pan comido, fácil y rápida.
Poned la ricotta en un colador y dejadla escurrir durante 20 minutos para dejarla lo más seca posible. Si la ricotta ya está seca podéis saltaros este paso.
Una vez seca, ponedla en un bol y trabajadla con el huevo, el pecorino rallado, la pimienta y el pan rallado, añadiéndolo poco a poco hasta obtener una masa bastante compacta. Si hace falta, añadid un pellizco de sal.Ajustad la cantidad de pan y de queso según la humedad de la ricotta.
Cubrid la masa con film a contacto y metedla en el frigorífico a compactar durante 30 minutos.En un cazo poned la leche, el pecorino y la pimienta. Mezclad con las varillas y colocad al fuego a temperatura baja. Dejad que el pecorino se funda.
Disolved el almidón de maíz en la leche fría restante, intentando que no quede grumos. Añadidlo a la leche caliente en el fuego y, removiendo continuamente, dejad que espese.
Tras el tiempo, sacad la mezcla de ricotta del frigorífico y formad tantas bolitas del tamaño de una nuez. Freídlas en aceite de girasol caliente hasta que se doren. Como alternativa, podéis hornearlas a 180° durante 20-25 minutos.
Una vez cocidas, escurrid las albóndigas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Emplatar y napad con la salsa de cacio y pimienta caliente.

