El PASTEL VERDE es un plato delicado y envolvente, donde los sabores del huerto se encuentran en un equilibrio perfecto. Las espinacas, tiernas y aromáticas, aportan color y frescura, mientras que la ricotta ofrece cremosidad y ligereza. Los puerros, estofados suavemente, añaden una nota aromática suave y ligeramente dulce que armoniza el conjunto.
La textura es esponjosa y aterciopelada, ideal para comer tanto caliente como templado, como entrante refinado, guarnición elegante o plato único vegetariano. El verde intenso del pastel, realzado por un ligero gratinado en la superficie, lo hace perfecto también para una mesa de fiesta o un brunch primaveral.
Un plato sencillo pero cuidado, que huele a cocina casera y de temporada, capaz de realzar ingredientes genuinos con gusto y delicadeza.
Podéis prepararlo en raciones individuales o, como en este caso, en un molde tipo plumcake. Si lo deseáis, podéis acompañarlo con una salsa de huevo que combina muy bien con las espinacas y el puerro.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina, Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 600 g espinacas (frescas)
- 2 puerros
- 2 huevos
- 250 g ricotta de vaca (escurrida)
- 80 g pecorino romano
- 30 g mantequilla
- 50 g almendras peladas
- al gusto nuez moscada
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- pan rallado (para el molde)
Utensilios
- 1 Molde para plumcake
- 2 Sartenes
- 1 Picadora
- 1 Bol
Pasos
Para preparar el pastel verde, primero lava bien y seca las espinacas. Colócalas en una sartén amplia, sálalas ligeramente, tapa y deja que se marchiten durante unos 5 minutos.
Estofa los puerros cortados en rodajas en 30 g de mantequilla y un chorrito de agua. Cocina a fuego lento hasta que estén tiernos; después salpimienta también a tu gusto.
Una vez cocidas las espinacas déjalas enfriar, escúrrelas bien y ponlas en el procesador. Tritúralas hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Ajusta de sal y pimienta.
Pasa el puré de espinacas a un bol y añade los puerros estofados, la ricotta, los huevos, el pecorino rallado, las almendras troceadas groseramente, la nuez moscada, una pizca de sal (no te excedas porque el pecorino es bastante salado) y una molienda de pimienta.
Mezcla bien todo.
Unta de mantequilla un molde tipo plumcake (como alternativa, fórralo con papel de horno para asegurarte de que no se pegue y se desmolde fácilmente), espolvorea con pan rallado la base y los lados, rellénalo con la mezcla y compacta.
Hornea el pastel verde en horno precalentado a 180°C durante 35/40 minutos. Sácalo del horno y déjalo enfriar completamente antes de desmoldarlo.
Sírvelo cortado en lonchas gorditas.
ACOMPAÑAMIENTO
Para la salsa de huevo:
4 huevos
1 cucharada de cebollino
Zumo de ½ limón
50 ml de aceite de oliva virgen extra
Vierte las yemas en una cacerola y trabájalas con unas varillas haciéndolas cocinar al baño maría durante 5 minutos, removiendo continuamente. Retira la salsa del fuego y, sin dejar de remover, añade el zumo del medio limón y 50 ml de aceite en hilo. Ajusta de sal y añade el cebollino.
Desmolda sobre una fuente y sirve acompañado de la salsa.
CONSERVACIÓN
El pastel verde se conserva en la nevera, bien cubierto, hasta un máximo de 2 días.

