Los BUÑUELOS DE CALABAZA, tiernos por dentro y dorados por fuera, desprenden todo el aroma dulce y envolvente de la calabaza, indiscutible reina de la temporada.
Su particularidad está en la sencillez: pocos ingredientes naturales y sin huevo, pero con una textura perfecta gracias a la calabaza rallada cruda que aporta humedad y suavidad a la masa.
Perfectos como entrante, guarnición o finger food para compartir, estos buñuelos gustan a quien busca una cocina más ligera sin renunciar al sabor. Crujientes recién fritos e irresistibles también templados, conquistan por su color dorado y su sabor delicadamente dulce que armoniza con las hierbas aromáticas.
Un bocado de otoño, sencillo y perfumado, que cuenta la magia de la cocina de temporada y el placer de llevar a la mesa algo rico, hecho con cariño y pocos gestos auténticos.
También te puede gustar:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 6 Personas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 200 g calabaza (peso una vez limpia)
- 250 g harina 00
- 6 g levadura fresca
- 220 g agua
- 30 g parmesano rallado
- Medio cucharadita sal
- salvia
- romero
- 350 ml aceite de semillas
Para los buñuelos de calabaza necesitarás
- 1 Bol
- 1 Rallador
- 1 Olla
- 1 Batidor de mano
- 2 Cucharillas
Preparación de los buñuelos de calabaza
En un bol pon la levadura desmenuzada y disuélvela con parte del agua. Añade la harina tamizada, el parmesano, la sal y mezcla incorporando el agua poco a poco.
Debes obtener una masa líquida y homogénea. Cubre con film y deja levar en un lugar templado durante 1 hora, vale el horno apagado con la luz encendida.Limpia la calabaza y retírale las semillas. Luego rállala en tiras y resérvala.
Terminada la fermentación, añade la calabaza escurrida, las hierbas picadas y una ralladura de pimienta. Mezcla con suavidad.
Cubre y deja reposar 15 minutos.Vierte abundante aceite en un cazo o en una sartén de bordes altos. Cuando alcance la temperatura adecuada, empieza a freír los buñuelos de calabaza ayudándote con dos cucharillas.
Dales varias vueltas y, según vayan tomando un ligero tono dorado, escúrrelos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.Sala y sirve los buñuelos de calabaza bien calientes.
Vinos para maridar
Soave DOC – elegante, ligeramente floral, con acidez equilibrada.
Vermentino di Sardegna – perfumado y sabroso, perfecto si los buñuelos son más rústicos.
Greco di Tufo o Fiano d’Avellino – si quieres un blanco más estructurado y mineral.
Prosecco Brut – si quieres un contraste espumoso y vivaz, ideal como aperitivo.

