La PASTA CON GUANCIALE Y BRÓCOLI ROMANESCO es un primer plato sencillo y rápido que, con unos pocos detalles, puede volverse refinado y delicioso. Combina el sabor marcado y sabroso del guanciale con la dulzura y la delicadeza del brócoli romanesco, resultando equilibrado e interesante.
La receta prevé la cocción del brócoli romanesco, que se blanquea para dejarlo tierno pero aún consistente, y posteriormente se rehoga en la sartén con la grasa del guanciale, que aporta al plato un sabor rico y envolvente. El brócoli y el guanciale crujiente se integran después con la pasta, preferiblemente corta (como radiatori, rigatoni, mezze maniche o fusilli), para permitir que los sabores se mezclen perfectamente.
Para completar el plato, al gusto, una abundante espolvoreada de pecorino romano rallado, para un toque extra de salinidad.
El resultado es una pasta cremosa y sabrosa, perfecta para quienes aman la tradición y el sabor y —¿por qué no?— también la belleza de los colores en el plato.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 380 g pasta
- 125 g guanciale
- 400 g brócoli romanesco (peso limpio)
- al gusto sal
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra (si hace falta)
- al gusto pecorino romano
Para la pasta con guanciale y brócoli romanesco necesitarás
- 1 Sartén
- 1 Olla
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchillo
- Papel de cocina
Preparación de la pasta con guanciale y brócoli romanesco
Para preparar la pasta con guanciale y brócoli, limpia el brócoli romanesco y separa las ramilletes. Cuécelos en agua hirviendo con sal durante 5 minutos. Una vez que estén blandos, escúrrelos y pásalos a agua fría para cortar la cocción.
Conserva el agua de cocción del brócoli, que te servirá para cocer la pasta.
Mientras tanto, corta el guanciale en tiras y fríelo lentamente en la sartén, añadiendo si hace falta un chorrito de aceite.
Cuando el guanciale esté crujiente, escúrrelo y colócalo sobre papel de cocina.
En la sartén, con la grasa del guanciale, dora el brócoli cortando por la mitad los ramilletes más grandes. Mientras tanto cuece la pasta en abundante agua hirviendo y salada.
Escúrrela cuando aún esté al dente directamente en la sartén con la salsa, añade dos o tres cucharones del agua de cocción rica en almidón y manteca la pasta.
Casi al final de la cocción añade el guanciale crujiente, un chorrito de aceite crudo y deja que tome sabor.
Sirve la pasta con guanciale y brócoli bien caliente con una generosa espolvoreada de pecorino romano. También podéis usar el pecorino durante el proceso de mantecar la pasta para que quede más cremosa.

