La TOSTADA FRANCESA es un plato sencillo y delicioso, muy popular en Estados Unidos pero procedente de Europa, que se puede servir en un desayuno abundante o en un brunch en días festivos, cuando apetece mimarse con cosas ricas que ponen de buen humor. Su origen se pierde en los siglos y está ligado a la cocina humilde, que reutilizaba el pan sobrante (no en vano en francés se llama «pain perdu») para hacerlo de nuevo apetecible y servirlo como plato principal del momento.
Lo bueno de esta preparación tan simple está en el contraste entre el exterior crujiente del pan brioche casero frito y su interior tierno, que combina de maravilla con mermelada, confitura, miel, fruta fresca o nata montada, según gustes, consiguiendo que también la vista disfrute, como aprendimos desde pequeños.
No os asustéis por la mantequilla y los azúcares: por la mañana hace falta energía y, además… ¡de vez en cuando saltarse la norma nos hace más sanos y felices!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Francesa
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 8 rebanadas pan brioche
- 4 huevos (de tamaño mediano y a temperatura ambiente)
- 4 cucharadas azúcar
- 1 vaso leche
- 1 cucharadita canela en polvo
- 60 g mantequilla
- al gusto azúcar glas
- miel
- fruta fresca
PARA LAS TOSTADAS FRANCESAS NECESITARÁS
- 1 Bol
- 1 Sartén
PREPARACIÓN TOSTADA FRANCESA
Para preparar las TOSTADAS FRANCESAS necesitaréis pan brioche que tenga al menos un día. Cortadlo en rebanadas de 1 cm de grosor y reservadlas.
En un bol batid rápidamente los huevos con el azúcar, la leche y la canela.
Sumergid las rebanadas de pan brioche y dejad que se empapen bien.
Poned la mantequilla en una sartén y dejadla derretir. Escurrid las rebanadas del exceso de líquido y freídlas a fuego medio-bajo, dorándolas por ambos lados. Un minuto por lado puede ser suficiente.
Si la sartén se quedara demasiado seca, añadid más mantequilla.
Pasad las rebanadas a una fuente para servir y ofreced las tostadas francesas bien calientes con miel, azúcar glas y fruta fresca al gusto.
Si preferís ceñiros al clásico, podéis acompañarlas también con nata montada y espolvorear un poco de canela.
VARIANTE
Si no os apetece hacer el pan brioche en casa, podéis usar un buen pan de molde. No será exactamente lo mismo, pero al menos daréis un plus a vuestros desayunos.

