El BACALAO FRITO A LA ROMANA es un clásico de la cocina, un plato que, dondequiera que lo comas, te transporta a los callejones de Trastevere y Testaccio, donde aún late el corazón «de’ noantri», es decir, de los verdaderos habitantes de la capital. Perfecto como aperitivo, nunca falta en las mesas de Navidad y en las fiestas, donde todos lo esperan con ilusión.
Es un plato fácil de preparar, que parte de un ingrediente extremadamente interesante y muy versátil de nuestra cocina, aunque venga de mares lejanos: el bacalao. En esta receta lo vemos en su forma más simple, para apreciar su textura y su sabor en pura esencia y, precisamente por eso, hay que buscar ante todo un buen bacalao, de grueso lomo, blanco y compacto, que deberás desalar con un poco de paciencia, durante el tiempo necesario. Para la fritura os remito a los consejos de la receta, con una única recomendación: no escatiméis con las cantidades, porque, ya veréis, ¡la delicia de estos filetes no tiene igual!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 2 Días
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
- 500 g bacalao
- 150 g harina
- 150 ml agua con gas (muy fría)
- al gusto sal
- 500 ml aceite de cacahuete
Utensilios
- 1 Cuenco
- 1 Cazo
- 1 Bol
- 1 Batidor de mano
- 1 Cuchillo
Pasos
Remoja el bacalao en agua fría durante 48 horas, acordándote de cambiar el agua dos veces al día. Finalizado el remojo, escúrrelo, quítale las espinas y la piel y córtalo en trozos grandes. Sécalo bien con papel absorbente y resérvalo. Si lo encuentras, puedes acortar los tiempos usando bacalao ya remojado.
En un bol pon la harina, el agua con gas muy fría y una pizca de sal. Mezcla con un batidor hasta obtener una masa suave y bastante espesa.
Seca bien los trozos de bacalao, sumérgelos en la masa y cúbrelos completamente.
En una olla de bordes altos calienta el aceite y, en cuanto esté listo (clava un palillo en el centro; si salen burbujitas significa que está preparado), fríe el bacalao pocos trozos a la vez a fuego medio.
No pongas demasiados porque la temperatura del aceite bajará y te quedará un rebozado blando.
Cuando esté ligeramente dorado, escurre el bacalao a la romana sobre papel absorbente y déjalo secar. Luego salalo ligeramente y disfrútalo bien caliente, acompañado de una ensalada fresca y, si quieres, una salsita de yogur y hierbas para mojarlo.

