El DULCE DE RICOTTA DE BÚFALA Y MELOCOTONES es un exquisito postre de cuchara, sencillo de preparar y realmente delicioso, perfecto para servir al final de una comida, especialmente en verano, cuando apetecen postres frescos y ligeros. La ricotta de búfala, de hecho, pese a ser algo más rica que otras variedades, sigue siendo bastante más ligera y contiene menos colesterol que la nata o las cremas a base de huevo, además de ser una verdadera fuente de calcio, fósforo y vitaminas útiles para nuestra salud.
Al llevar fruta y queso fresco, el postre resulta perfecto para terminar una comida, pero también es ideal para un desayuno veraniego abundante o un brunch dominical. El postre es una verdadera sinfonía de sabores y texturas: una base sabrosa y crujiente con nueces y galletas, trozos frescos de melocotón salteados en sartén, la cremosa mousse de ricotta con miel y, por último, la delicada gelée de melocotón. En resumen, un auténtico festival de sensaciones cuando la cuchara se hunde en la copa, para el placer del paladar.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 65 g galletas secas
- 4 nueces
- 35 g mantequilla
- 325 g ricotta de búfala
- 6 cucharaditas miel multifloral (o de naranja)
- 3 melocotones amarillos
- 3 cucharadas miel multifloral
- Medio vasito ron
- 2 melocotones amarillos
- 1 taza de café agua
- 30 g azúcar
- 3 g gelatina en hojas
Utensilios
- 4 Vasitos
- 1 Sartén
- 1 Bol
- 1 Batidora
Pasos
La preparación del DULCE DE RICOTTA DE BÚFALA Y MELOCOTONES es sencilla y rápida.
Coloca las galletas y las nueces en el vaso de la batidora y tritúralas finamente. Ponlas en un plato, añade la mantequilla derretida y mezcla bien.
Coloca dos cucharadas de la mezcla en la base de los vasitos y presiona bien para compactar. Mete en la nevera para que se asiente durante 15 minutos.
Pon la ricotta de búfala en un bol junto con la miel (puedes usar la miel que prefieras; procura que no sea demasiado intensa para no cubrir el delicado sabor de la ricotta de búfala) y mezcla.
Pela los melocotones, quítales el hueso y córtalos en cubitos. Colócalos en una sartén antiadherente con la miel y ponlos al fuego dejándolos cocinar durante 5 minutos.
Añade el ron y deja que se evapore. Apaga el fuego y deja que se enfríen.
Una vez que los melocotones se hayan enfriado, saca los vasitos de la nevera. Coloca sobre la base de galleta los melocotones, compacta y cubre con la crema, sin llegar al borde de los vasitos. Cubre con film transparente y vuelve a meter en la nevera.
Pela los melocotones, quítales el hueso y córtalos en cubitos. Ponlos en la sartén con una taza de café de agua y el azúcar. Lleva al fuego y deja cocer durante 10 minutos.
Pásalos al vaso de la batidora y tritúralos hasta obtener un puré. Remoja la gelatina en agua fría durante 5 minutos. Escúrrela, añádela al puré caliente y disuélvela.
Deja enfriar y distribuye la gelatina sobre la crema de ricotta.
Traslada el dulce de ricotta de búfala y melocotones a la nevera y deja que la gelatina cuaje al menos 2 horas. A la hora de servir, decora el dulce con nueces picadas y, si quieres, con un chorrito de miel.
VARIANTES
Yo he utilizado ricotta de búfala, cremosa y de sabor inconfundible. Pero, si no te gusta, puedes sustituirla por ricotta de vaca, de oveja o de cabra. Lo importante es que esté bien escurrida; si no lo está, colócala en un colador y déjala reposar en la nevera durante unas horas para que pierda parte de su suero.

