La PARMIGIANA DE BERENJAS es uno de esos platos a los que resulta realmente imposible resistirse y que gusta a todo el mundo. Excelente y completo como segundo plato o plato único, está riquísima para comer templada pero también fría. De hecho, cuanto más repose, más se mezclan los sabores a la perfección y mejor será su sabor.
PRUEBA TAMBIÉN ESTAS ALTERNATIVAS:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 2 berenjenas redondas (grandes)
- 600 ml passata de tomate
- 400 g fiordilatte (mozzarella)
- 1 chalota (o media cebolla)
- 100 g queso parmesano
- q.b. albahaca
- q.b. sal
- q.b. harina
- 500 ml aceite de girasol
Utensilios
- 1 Fuente
- 1 Sartén
Pasos
La PARMIGIANA DE BERENJAS es muy sencilla de preparar y apta para todos. Sofríe una chalota con un chorrito de aceite durante 1 minuto. Cuando esté dorada, añade la passata de tomate, la sal, media cucharadita de azúcar, la albahaca desmenuzada con las manos y deja cocer a fuego lento durante 20 minutos.
Mientras tanto, lava, quita los extremos a las berenjenas y córtalas en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Pásalas por harina y reserva.
En una sartén amplia calienta el aceite y, cuando alcance la temperatura adecuada, incorpora las berenjenas (sacudiendo el exceso de harina) de pocas en pocas, y fríelas hasta que estén doradas.
A medida que se vayan friendo, escúrrelas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Una vez termines de freírlas, empieza a montar la parmigiana de berenjenas. Cubre el fondo de una fuente con la salsa.
Coloca ahora una primera capa de rodajas de berenjena, sala ligeramente, cubre con unas cucharadas de salsa e incorpora la mozzarella (si está demasiado aguada sécala con papel absorbente) y el queso parmesano.
Continúa de la misma manera con las capas siguientes hasta acabar con los ingredientes.
Para terminar, cubre con salsa de tomate y espolvorea con queso parmesano rallado.
Hornea la parmigiana en horno estático precalentado a 180° durante 25/30 minutos, hasta que la superficie quede bien dorada y crujiente.
Saca la parmigiana del horno y déjala reposar 15 minutos antes de servir, así se corta más fácilmente y queda más compacta.
CONSERVACIÓN
Una vez montada, puedes congelar la parmigiana bien cubierta y, al momento de comerla, pasarla directamente al horno.
Una vez montada, puedes congelar la parmigiana bien cubierta y, al momento de comerla, pasarla directamente al horno.

