La PASTA CON JAMÓN Y GUISANTES es un gran clásico de nuestra tradición culinaria. Un primer plato tan sencillo y rápido como sabroso y gustoso, que puede prepararse todo el año, pero obviamente es ideal en primavera, la estación en la que estos deliciosos legumbres se pueden encontrar frescos. Preparar, de hecho, el plato con los guisantes recién cogidos, crujientes y delicados, tiene otro sabor.
La receta es muy sencilla pero, si se prepara a la perfección, resulta interesante y de absoluto mérito culinario. Guisantes frescos (o de primera calidad), jamón curado y sabroso (también un gambuccio, que cuesta menos y es justamente sabroso) y un cuidadoso emulsionado con aceite, pimienta y parmesano (y agua de cocción) son los secretos para que el plato salga bien, perfectamente ligado incluso sin grasas innecesarias añadidas, como la nata típica de los años ochenta…
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
Ingredientes
- 350 g pasta
- 800 g guisantes (frescos o 400 congelados)
- 125 g jamón crudo (en una loncha entera o el gambuccio (corte más económico y sabroso))
- Mezza cebolla
- q.b. aceite de oliva virgen extra
- q.b. sal
- q.b. pimienta negra
- 50 g queso parmesano
Utensilios
- 1 Sartén
- 1 Olla
Pasos
La preparación de la PASTA CON JAMÓN Y GUISANTES es muy sencilla y rápida.
Como primera cosa, dedicaos a limpiar los guisantes. Abre las vainas (que deben estar crujientes) ejerciendo una ligera presión a lo largo de la parte curva. Abre delicadamente las dos mitades y extrae las semillas, eliminando las rotas o estropeadas.
En una sartén amplia pon un chorrito de aceite y la cebolla cortada finamente.
Déjala pochar a fuego lento durante 5 minutos, añade los guisantes, dos vasos de agua y deja cocer durante 10 minutos, no más, porque los guisantes deben quedar bien firmes y crujientes.
Corta el jamón crudo en cubitos y añádelo a los guisantes. Ajusta de sal y pimienta y deja que se impregnen los sabores durante 2 minutos.
Cuece la pasta en abundante agua salada, escúrrela al dente y saltéala en la sartén con la salsa y uno o dos cucharones del agua de cocción.
Con el fuego apagado añade el parmesano, un chorrito de aceite y emulsiona tu pasta con jamón y guisantes hasta obtener una cremita sedosa.
Sirve y disfruta este primer plato bien caliente.

