Las ALBÓNDIGAS DE RICOTTA EN SALSA DE TOMATE son un segundo plato sencillo pero riquísimo, ideal para quien no come carne pero no quiere renunciar a la cocina tradicional de la abuela. Es un plato equilibrado desde el punto de vista nutricional, ya que la ricotta es baja en grasas y las albóndigas, aunque muy sabrosas, se cocinan al horno.
El plato, compuesto por ingredientes humildes de la cocina rural, une el sabor cremoso y delicado de la ricotta de vaca, armonizado con la salinidad del parmesano y los aromas de las especias – pimienta y nuez moscada – con la buena salsa roja de la tradición mediterránea, dulce con una ligera nota ácida, suavizada con un poco de orégano. Un plato sencillo, como veréis, pero precisamente por eso muy agradable, perfecto para quien aprecia la bondad de la tradición.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g ricotta de vaca
- 1 huevo
- 60 g pan rallado
- 50 g parmesano
- al gusto nuez moscada
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 400 g tomates pelados
- Media cebolla
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto orégano seco
Utensilios
- 1 Bol
- 1 Cacerola
- Papel de horno
- Film transparente para alimentos
Pasos
La preparación de las ALBÓNDIGAS DE RICOTTA EN SALSA DE TOMATE es realmente muy fácil y rápida. Coloca la ricotta (asegúrate de que esté seca) en un bol y trabájala con el huevo, el parmesano rallado, el pan rallado, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Debes obtener una mezcla bastante firme. Si la masa queda demasiado blanda, añade más parmesano o pan rallado.
Cubre la mezcla con film transparente en contacto y métela en el frigorífico durante 30 minutos.
Mientras tanto, prepara la salsa. En una cacerola pon un chorrito de aceite y sofríe la cebolla picada finamente. Cuando esté pochada, añade los tomates pelados y aplástalos con un tenedor. Sazona el tomate con sal, una pizca de azúcar y orégano.
Cubre con la tapa y deja cocer a fuego lento durante 30 minutos.
Saca la masa del frigorífico y forma pequeñas albóndigas. Colócalas en una bandeja forrada con papel de horno y hornéalas en horno precalentado y estático a 180°C durante 15-20 minutos.
Una vez cocidas, sumérgelas en la salsa de tomate y deja que se impregnen durante 10 minutos. Sirve las albóndigas de ricotta en salsa y disfruta de su sencilla delicia.

