La MERMELADA DE ALBARICOQUES suave, con un punto ligeramente ácido y un sabor inconfundible, es ideal para untar en el desayuno sobre rebanadas de pan, pero también para rellenar dulces, tartas, pasteles y galletas. Casera, os lo aseguro, está mucho más buena que las que podemos comprar. Os recomiendo hacerla en pleno verano, cuando se encuentran los mejores albaricoques, dulces y con la pulpa bien firme.
Preparar una buena mermelada no requiere mucho tiempo ni presenta dificultades. Basta buscar fruta de calidad (albaricoques incluso muy maduros, siempre que no estén harinosos y sin sabor) y vigilar la cocción, para que al final el producto quede denso pero no caramelizado. Yo la prefiero con trozos, para tener un placer de texturas, pero en esto cada uno decide.
En cualquier caso, no perdáis la oportunidad de meter en tarros un poco del verano, para alegrar los fríos días de los meses venideros…
MIRA CÓMO PREPARAR OTRAS DELICIOSAS MERMELADAS
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 12 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 2 tarros de 250 g
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 1 kg albaricoques (sin tratar)
- 225 g azúcar
- Medio limón (el zumo)
Utensilios
- 1 Olla
- 2 Tarros
Pasos
La preparación de la MERMELADA DE ALBARICOQUES es muy fácil.
Lavad y secad bien los albaricoques, retirando las partes estropeadas. Partidlos por la mitad, quitad el hueso y cortadlos en trozos. Ponedlos en una olla (mejor si es de acero inoxidable) con el azúcar y el zumo de limón.
Mezclad todo, cubrid con film transparente o con una tapa y dejad macerar toda la noche a temperatura ambiente.
Al día siguiente poned la olla al fuego a llama suave y, removiendo de vez en cuando, llevad a ebullición.
De vez en cuando retirad la espuma de la mermelada, es decir, eliminad la capa blanca que se forma en la superficie, especialmente si en la piel de los albaricoques hay manchas: no hay que preocuparse, se trata de una reacción totalmente normal.
Coced durante unos 30 minutos. Para verificar si necesita un poco más de cocción, basta tomar una cucharadita y dejarla caer sobre un plato.
Si la mermelada de albaricoques queda compacta, significa que está lista; si, en cambio, resbala y resulta aún líquida, deberá cocerse unos minutos más. Una vez retirada del fuego, verted la mermelada aún caliente en tarros herméticos, previamente esterilizados.
Cerrad los tarros y dádles la vuelta para crear el vacío, hasta que se enfríen por completo.
Una vez que los tarros de mermelada de albaricoques estén fríos, colocadlos en un lugar oscuro y seco durante al menos un mes antes de abrirlos.
CONSERVACIÓN
Una vez abierto, conservad la mermelada de albaricoques en el frigorífico, como máximo 10 días.

