Los BOCADITOS DE POLLO CON PESTO DE RÚCULA son un segundo plato ligero, sabroso y fácil de preparar. El pollo se corta en dados y se sazona con un cremoso pesto de rúcula, que aporta un sabor fresco y ligeramente picante, gracias a su característico toque amargo. Es un plato que sin duda gustará a toda la familia, incluidos los niños.
Esta receta es ideal para una comida rápida pero llena de sabor, perfecta para acompañar con unas verduras a la plancha o una ensalada fresca. Se puede servir tanto caliente como tibia, lo que la convierte en una solución versátil para cualquier ocasión.
Esta es una versión ligera, pero si queréis una salsa aún más cremosa podéis añadir al pesto unas cucharadas de nata para cocinar o yogur.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 800 g pechugas de pollo
- Medio vaso vino blanco
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- al gusto harina
- 100 g rúcula
- 40 g parmesano
- 5 almendras (sin pelar)
- 30 ml aceite de oliva virgen extra
- 4 cucharadas agua (fría)
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 3 cucharadas nata para cocinar (opcional)
Para los bocaditos de pollo con pesto de rúcula necesitarás
- 1 Picadora
- 1 Sartén
- 1 Cuchillo
- 1 Bol
Preparación bocaditos de pollo con pesto de rúcula
Para empezar prepara el pesto de rúcula. En el vaso de la picadora une todos los ingredientes y tritura durante 10-15 segundos, hasta obtener una crema homogénea.
Reserva el pesto obtenido y dedícate al pollo.
Quita de la pechuga de pollo las posibles partes de grasa y pequeños huesos. Luego córtala en bocados más o menos del mismo tamaño y pásalos por harina.
En una sartén amplia sofríe ligeramente el aceite, añade los bocaditos de pollo bien sacudidos para eliminar el exceso de harina y dóralos a fuego vivo por todos los lados, de forma que se selle la carne. Añade el vino blanco y deja evaporar.
Añade un vaso de agua, baja el fuego, ajusta de sal y pimienta y llévalos a la cocción removiendo con frecuencia.
Casi al final de la cocción agrega el pesto de rúcula y deja reducir ligeramente la salsa.
Apaga el fuego, emplata y disfruta de tus bocaditos de pollo con pesto de rúcula bien calientes y cremosos.
VARIANTE
Si lo deseáis podéis añadir, a vuestro gusto, 3 cucharadas de nata para cocinar.

