La MERMELADA DE HIGOS CHUMBOS es una conserva de sabor único e inconfundible, capaz de encerrar toda la dulzura y los aromas del Mediterráneo. Elaborada con la pulpa jugosa de esta fruta típica de las zonas más cálidas y soleadas, ofrece una textura aterciopelada y un color brillante que cautiva al primer vistazo.
Perfecta para untar en el pan en el desayuno, para rellenar tartas o acompañar quesos curados, esta mermelada despliega un equilibrio sorprendente entre dulzura y notas ligeramente ácidas.
Cada cucharadita es un viaje sensorial entre tradición, naturaleza y sabores auténticos.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 2 kg higos chumbos (peso en limpio)
- 850 g azúcar
- 1 limón (no tratado)
- 12 almendras (sin pelar)
- 2 vasos agua (si hace falta)
Para la mermelada de higos chumbos necesitarás
- 2 Tarros de 250 g
- 1 Olla
- 1 Cuchara de madera
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchillo
- 1 Batidora de mano
- 1 Colador
Preparación de la mermelada de higos chumbos
Para preparar la MERMELADA DE HIGOS CHUMBOS comienza, si es necesario, limpiando la fruta. Si las recoges directamente de la planta tendrás que eliminar las espinas.
Pasa los higos chumbos bajo agua corriente para atenuar el picor de las espinas.
Ponte un par de guantes de trabajo y empieza a quitar la piel a los frutos.
Para retirar correctamente la piel, con un cuchillo afilado recorta primero las dos puntas laterales y luego practica un corte vertical en el higo.
Toma un borde de la piel y tira de él con delicadeza; verás que la piel sale con facilidad.
Coloca los higos chumbos en una olla grande, preferiblemente de acero con fondo grueso y bordes altos, junto con el azúcar, la piel y el zumo del limón.
Mezcla todo y lleva la olla al fuego sin tapa, a fuego bajo.
Remueve de vez en cuando la mezcla con una cuchara de madera y observa si se pega al fondo de la olla.
Si esto ocurre, baja aún más la llama y añade un poco de agua si es necesario.
Continúa cocinando la mermelada hasta que esté bastante espesa (aproximadamente 90 minutos).
Para comprobar la consistencia, toma una cucharadita de mermelada de higos chumbos y colócala en un platillo.
Si al inclinar el plato baja lentamente, entonces está lista.
Retira la piel del limón, tritura la fruta con una batidora de mano y pásala por un colador de malla fina para eliminar las semillas.
Vuelve a poner al fuego, añade las almendras previamente trituradas y cuece durante otros 10 minutos.
Traslada la mermelada de higos chumbos aún hirviendo a los tarros de vidrio esterilizados (ver más abajo las diferentes modalidades de esterilización). Colócalos boca abajo y déjalos enfriar completamente.
CÓMO ESTERILIZAR LOS TARROS
1. EN OLLA
El método clásico para esterilizar los tarros para mermelada consiste en usar una olla. Toma una con los bordes altos y fórrala con un paño limpio. Coloca los tarros de vidrio en su interior con la abertura hacia arriba y con trapos entre ellos para que no se toquen y no se rompan al chocar. Llena la olla de agua hasta que cubras todos los tarros. Enciende el fuego y lleva a ebullición. Cuando hierva, baja el fuego y deja «cociendo» durante media hora. A los 20 minutos de cocción añade también las tapas.
Pasados los 30 minutos, apaga el fuego y deja enfriar. Una vez a temperatura ambiente, saca tarros y tapas y déjalos escurrir boca abajo, o colócalos en el horno a mínima temperatura. Cuando estén secos, utilízalos para poner la mermelada fría si los tarros están fríos, o caliente si todavía están calientes.
2. EN HORNO
Un método facilísimo que requiere 30 minutos. Enciende el horno y llévalo a 130 grados. No subas más la temperatura, ya que podrías romper el vidrio. Coloca una doble capa de papel de periódico en las rejillas del horno donde pondrás los tarros, pero no en la base. Sitúa los tarros y las tapas en las rejillas asegurándote de que no se toquen entre sí.
Cierra el horno y deja todo dentro al menos 20 minutos. Pasado ese tiempo, saca los tarros del horno con manoplas y rellénalos con mermelada aún caliente, luego ciérralos herméticamente y deja enfriar.
3. EN MICROONDAS
Si tienes microondas, puedes usarlo para esterilizar tus tarros (y tapas) para la mermelada. Limpia el tarro y déjalo un poco húmedo. Luego acciona el microondas a máxima potencia durante 30-45 segundos, según el tamaño. Saca el tarro aún caliente del electrodoméstico y rellénalo con la confitura caliente. Después cierra con la tapa.

