Las FETTUCCINE A LA PAPALINA son una variante de la más famosa pasta a la carbonara que nació un día por casualidad y por necesidad.
La leyenda cuenta que un día el Papa Pacelli pidió un almuerzo con un menú un poco particular, ya que tenía invitados de mucha consideración y, además, extranjeros. Y, como buen romano, recomendó una pasta algo especial.
No había mucho tiempo para pensar y el cocinero (Cesaretto Simmi del restaurante del pórtico) decidió optar por una reelaboración «suavizada» de la carbonara. Tuvo éxito y desde entonces la receta pasó a la historia.
Las fettuccine a la papalina son un plato contundente y satisfactorio que encarna el sabor auténtico de la cocina romana. Con su sabor robusto y la cremosidad del huevo y el queso, representan un verdadero placer para el paladar y son perfectas para disfrutar en cualquier ocasión especial o como plato principal en un almuerzo o una cena.
MIRA OTROS CLÁSICOS DE PRIMEROS PLATOS ROMANOS:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 600 g fettuccine al huevo
- 30 g mantequilla (o aceite)
- Media cebolla dorada
- 200 g guisantes
- 100 g jamón crudo (en una loncha entera)
- 3 huevos
- 200 ml nata líquida para cocinar
- 40 g parmesano
- q.b. sal
- q.b. pimienta negra
Utensilios
- 1 Olla
- 1 Cuenco
- 1 Sartén
Pasos
La preparación de las FETTUCCINE A LA PAPALINA es, como verás, realmente fácil y rápida.
Como primera cosa, cocina los guisantes en un sofrito con un poco de mantequilla y media cebolla cortada en láminas finas. Al final de la cocción rectifica de sal y pimienta, y añade el jamón crudo cortado en dados.
Mientras tanto, en un bol rompe los 3 huevos y bátelos con la nata y el parmesano.
En una olla con abundante agua salada, cuece las fettuccine dejándolas al dente.
Escúrrelas en la sartén con el condimento y termina la cocción, añadiendo un poco de agua de cocción si es necesario. Apaga el fuego y añade la mezcla de huevo, nata y parmesano.
Manteca las fettuccine hasta obtener una cremita lisa y homogénea teniendo cuidado de no cuajar el huevo para evitar el efecto revuelto.
EmplatA las fettuccine a la papalina y completa el plato con un espolvoreado de parmesano y una ralladura de pimienta fresca.

