Los ñoquis de garbanzo son una de esas recetas que sorprenden por su sencillez, sabor y versatilidad. Perfectos para quien busca un plato sin gluten, rico en proteínas vegetales y listo en pocos minutos, representan una alternativa ligera y nutritiva a los ñoquis tradicionales.
En esta receta fácil y rápida te muestro cómo prepararlos con poquísimos ingredientes, obteniendo una masa suave, manejable y de sabor delicado, ideal para acompañar con salsas frescas y de temporada.
Los ñoquis proteicos de garbanzo son también una solución inteligente para quien quiere llevar a la mesa un primer plato sano sin renunciar al placer de algo reconfortante y casero. La harina de garbanzo aporta una textura agradable y un sabor rústico que combina muy bien con salsas sencillas como mantequilla y salvia, tomates cherry salteados o un pesto ligero.
Esta receta de ñoquis de harina de garbanzo sin gluten es perfecta para quien sigue una alimentación más atenta, pero también para quien disfruta experimentar en la cocina y descubrir nuevas formas de reinterpretar los clásicos.
Con pocos pasos y algún truco, podrás preparar unos ñoquis genuinos, nutritivos e increíblemente versátiles, listos para conquistar a toda la familia.
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 300 g harina de garbanzo
- 160 ml agua
- sal
Utensilios
- 1 Tabla de cortar tabla de cortar
- 1 Olla ollas de acero
- 1 Tabla para ñoquis tabla para ñoquis
Pasos
Vierte la harina de garbanzo en un bol grande y añade una pizca de sal.
Empieza a añadir el agua poco a poco, mezclando con una espátula o una cuchara.
Sigue mezclando hasta que la masa empiece a compactarse: debe quedar suave pero no pegajosa.
Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada con harina de garbanzo y amasar brevemente para que quede homogénea.
Divide la masa en 3-4 porciones y forma rulos.
Corta los ñoquis del tamaño que prefieras.
Si quieres, puedes marcarlos con un tenedor o dejarlos lisos para una versión más rústica.
Hierve una olla con agua salada y cuece los ñoquis: estarán listos cuando suban a la superficie.
Escúrrelos con cuidado y mézclalos con tu salsa favorita: yo los aliñé con atún salteado en la sartén con aceite y ajo, añadí una cucharada de alcaparras y ralladura de limón. Al final añadí una cucharada de ricotta y un poco del agua de cocción de los ñoquis. ¡Deliciosos!
Salsas ideales para los ñoquis de harina de garbanzo:
Salsas ideales para los ñoquis de harina de garbanzo:
Tomatitos salteados y albahaca
Una salsa rápida y luminosa: tomatitos salteados en la sartén con aceite, ajo y albahaca fresca. Ideal para una versión veraniega, ligera y colorida.
Pesto ligero (albahaca, rúcula o espinacas)
El pesto combina muy bien con la base neutra de los ñoquis. Puedes proponer variantes más ligeras con rúcula o espinacas, quizá añadiendo una cucharada de ricotta para una crema más suave.
Crema de calabacín o guisantes
Perfecta para quien busca un plato sano y cremoso sin nata. Las verduras trituradas con aceite y una pizca de sal crean una crema sedosa que se liga muy bien con los ñoquis.
Setas salteadas
Un acompañamiento otoñal, aromático y envolvente. Las setas aportan profundidad y un sabor umami que realza la rusticidad de la harina de garbanzo.
Crema de queso suave
Ricotta, robiola o queso de cabra fresco trabajados con un chorrito de aceite y pimienta. Una salsa cremosa pero delicada, perfecta para quien disfruta de sabores suaves.

