Las hojas de té de almendra de Zafferana, como las de pistacho, son unas galletas típicas de la cocina siciliana tradicional, nacidas en el pueblo del Etna alrededor de los años 50 del siglo XX, obra del pastelero Alfio Salemi, en la pastelería que lleva su nombre. Caracterizan la cocina típica de la zona junto con las igualmente famosas Siciliane fritas con tuma y anchoas y son galletas muy finas y delicadas, elaboradas con una masa fluida como la que se utiliza para hacer las oblea para helado casera. En esta receta de hojas de té, las almendras picadas a cuchillo permanecen visibles y brindan aroma y crujiente. Doradas por los bordes y más claras en el centro, estos dulces son galletas secas de despensa, perfectas para acompañar el té, un vino dulce o como postre para servir al final de la comida. Una receta sencilla, hecha con pocos ingredientes y gestos antiguos, que cuenta la pastelería tradicional de Zafferana Etnea y el calor de las cocinas de casa. Veréis que las galletas de té de Zafferana caseras son fáciles de hacer y tan buenas como las originales. Crujientes y delicadas, una vez que las pruebes no podrás dejar de hacerlas una y otra vez. Seguidme en la cocina, preparemos juntos las galletas finas de almendra de Zafferana; antes os recuerdo que si queréis seguir todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira estos otros dulces sicilianos de almendra:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para hacer las galletas de almendra de Zafferana
- 130 g harina 00
- 130 agua
- 60 g mantequilla (o aceite de girasol)
- 110 g azúcar
- 1 sobre vainillina (o una cucharadita de esencia de vainilla)
- 1 pizca sal
- 100 g almendras peladas
- 50 g clara de huevo (o 40 g de agua)
Herramientas
- Horno
- Bandeja
- Papel de horno
- Varillas manuales
- Cuchara
- Rodillo
Pasos para hacer las galletas «hojas de té» caseras
Antes de meter las manos en la masa conviene hacer una precisión.
Entre los ingredientes encontraréis clara de huevo o agua. Originalmente preparaba las hojas de té usando la clara, pero con el tiempo, debido a una intolerancia al huevo de un familiar, decidí eliminarla y regular la masa simplemente con agua.
El resultado fue sorprendente: galletas aún más fragantes, ligeras y crujientes, tanto que desde entonces esta se ha convertido en mi versión definitiva.
Coloca las almendras sobre la superficie de trabajo y, con calma y ayudándote de un cuchillo bien afilado, lamina la mitad obteniendo láminas. El resto pícalo de forma gruesa hasta conseguir una granilla. Evita usar almendras peladas ya laminadas, porque perderías aroma.
En un bol grande vierte el azúcar, añade el agua y mezcla con las varillas hasta que la mezcla quede homogénea. Añade la mantequilla derretida tibia y sigue mezclando.
Incorpora poco a poco la harina tamizada, trabajando con las varillas sin prisas, hasta obtener una masa lisa, sin grumos. Añade entonces la vainillina y las almendras picadas y mézclalo bien para repartirlas de forma homogénea en la masa. Ajusta la textura de la masa añadiendo poco a poco la clara o un poco de agua.
Con una cuchara toma pequeñas porciones de la masa y colócalas sobre una bandeja forrada con papel de horno, bien separadas entre sí. Extiende la masa formando discos finos (si son gruesos, tras la cocción quedarán gomosos).
Hornea en horno precalentado en modo estático, a media altura y a 180°C durante 20 minutos o hasta que los bordes estén dorados y el centro ligeramente ambarino. Una vez fuera del horno, levántalas aún calientes y colócalas sobre un rodillo o una superficie curva para darles su forma delicada y ligeramente arqueada. Hazlo rápido, porque cuando se enfrían ya no podrás moldearlas.
Si las dejas enfriar por completo, se volverán súper crujientes y estarán listas para contar su historia.
Notas de conservación y consejos
Estas galletas de almendra de Zafferana se conservan mejor en una lata o en un recipiente hermético, a temperatura ambiente durante varios días, manteniendo su fragancia y crujientez.
Consejo importante: trabaja la masa con calma y viértela en cucharadas bien separadas, porque en el horno tiende a expandirse un poco de forma natural. Es precisamente eso lo que da a las galletas su forma fina e irregular, típica de la tradición.
Puedes sustituir los frutos secos por pistachos o avellanas, obteniendo hojas de té de pistacho o de avellana.
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FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cómo se consigue la forma ligeramente curvada de las galletas?Recién sacadas del horno, cuando están todavía calientes y blandas, puedes colocarlas sobre un rodillo o una superficie curva y dejarlas enfriar así.
¿Cómo se conservan estas galletas?
Se conservan en una lata o en un recipiente hermético, a temperatura ambiente, durante varios días, manteniendo su aroma y crujientez.
¿Por qué las galletas quedan con forma irregular?
Es normal: la masa se vierte en cucharadas y se expande de forma natural en el horno. Esta irregularidad es una característica típica de las galletas caseras.

