Mermelada de higos para quesos, ligeramente picante, una alternativa a los clásicos dulces con higos como las Galletas de higos o settembrini o la Tarta de higos de la abuela, ideal si tenéis que aprovechar higos o si queréis preparar un aperitivo original.
Cuando se habla de mermeladas y confituras, se piensa inmediatamente en el desayuno, pero tal vez no sabéis que algunas mermeladas y confituras son perfectas para acompañar quesos curados o frescos, como por ejemplo la mermelada de peras, la mermelada de tomates verdes, la mermelada de pimientos amarillos e incluso esta sabrosa mermelada de higos, a la que he dado un sabor ligeramente agridulce y picante.
Hoy quiero prepararla con vosotros; veréis lo perfecta que es para acompañar quesos curados y semicurados, así como quesos frescos y cremosos. Preparada con menos azúcar que la clásica, tiene una delicada nota picante y está enriquecida por un ligero agridulce dado por el vinagre balsámico. Si queréis probarla, seguidme en la cocina: ¡veréis qué delicia! Antes, os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí)
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 10 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano, Otoño
Ingredientes para hacer la mermelada de higos
- 650 g higos (los que prefieras, ya pelados)
- 200 g azúcar de caña (o blanco)
- 60 g vinagre balsámico (o de manzana)
- 2 g sal
- al gusto guindilla
Utensilios
- Robot de cocina o batidora
- Cocina
Preparación de la mermelada de higos para quesos
Lavád los higos bajo agua corriente, secadlos con papel absorbente y peladlos de forma tosca.
Cortadlos en trozos y colocadlos en la olla o en el vaso del robot de cocina.
Añadid la sal, el vinagre, la guindilla y el azúcar. Con el vinagre balsámico obtendréis un color más oscuro y un sabor más marcado; con el de manzana, en cambio, un color ambarino y un gusto más delicado.
Si, como yo, utilizáis un robot de cocina apto también para cocinar, quitad las cuchillas, insertad el accesorio batidor y cocinad a 120°C durante 40-45 minutos, manteniendo la tapa abierta para permitir la salida del vapor. En alternativa, cocinad en sartén durante unos 30 minutos a fuego bajo, removiendo a menudo.
Durante la cocción en sartén, la mermelada salpicará bastante, así que si tenéis una tapa anti-salpicaduras, utilizadla.
Al utilizar el robot de cocina, los tiempos de cocción pueden alargarse considerablemente porque el agua contenida en los higos se evapora con más dificultad; por eso, si transcurrido el tiempo la mermelada os parece demasiado líquida, pasadla a una sartén y dejad que se reduzca un poco más.
Finalizado el proceso, verted en un bol y esperad a que se enfríe completamente; veréis formarse una película en la superficie: es normal, significa que la mermelada está en su punto.
Una vez fría, vertedla en un tarro y guardadlo en la nevera; debe servirse preferiblemente fría o a temperatura ambiente.
Si queréis, también podéis convertirla en conserva: verted la mezcla en un tarro esterilizado por ebullición (deberéis hervir las tapas y los tarros durante diez minutos y luego dejarlos secar boca abajo sobre un paño limpio), cerradlos, envolved el tarro en un paño y hervid de nuevo durante al menos otros 15 minutos.
Dejad reposar en la olla con el agua hirviendo durante diez minutos, luego sacadlo del agua y dejad enfriar boca abajo; si al darle la vuelta, una vez frío, se ha formado el vacío (se habrá hundido la tapa), el proceso habrá salido bien y la mermelada se conservará en buen estado durante más de un año.
Si quieres estar al tanto de mis recetas, sígueme también en:
Pinterest; Twitter, YouTube y TikTok.
Desde aquí, podrás volver a la HOME y descubrir las nuevas recetas!

