El bacalao mantecado en leche es una preparación cremosa y delicada, inspirada en la cocina casera, perfecto para servir como entrante de un menú a base de pescado y, por qué no, también como segundo.
La receta de bacalao mantecado en leche que os presento hoy es una versión fácil y familiar, aprendida de mi abuela y transmitida con el tiempo, exactamente como la del Baccalà a ghiotta a la catanesa: no es la receta original, sino una forma sencilla y genuina de cocinar el bacalao, como se hacía antes, con pocos ingredientes y una cocción lenta.
En esta versión el bacalao se cuece directamente en la leche, que se reduce naturalmente hasta crear una mantecatura suave y envolvente, sin necesidad de triturar o montar el pescado. Un plato delicado, aromático y reconfortante, perfecto para servir caliente con pan o tostas o palitos de pan con aceite de oliva y romero. ¿Queréis probarlo también? Vamos a la cocina entonces, pero antes os recuerdo que si queréis estar al día con todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Echad un vistazo también a estas otras recetas con bacalao:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 5
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para preparar el Bacalao mantecado en leche – receta cremosa
- 800 g bacalao desalado (y rehidratado)
- 2 cebollas blancas (medianas)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 800 ml leche entera (o parcialmente desnatada)
- al gusto pimienta negra
- al gusto pimienta rosa (para decorar)
- al gusto perejil
- al gusto ralladura de limón
Utensilios
- Sartén
Preparación del bacalao mantecado en leche cremoso
Después de desalar el bacalao en agua fría, escurridlo, quitadle la piel y las posibles espinas y cortadlo en trozos regulares.
Laminar finamente la cebolla y pocharla en una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, a fuego lento, hasta que esté blanda y transparente.
Añadid el bacalao al sofrito y dejad que se dore suavemente durante unos minutos, removiendo hasta que se desmenuce; el bacalao soltará su agua, pero es normal.
Verted la leche caliente hasta cubrir el bacalao.
Bajad el fuego y dejad cocer suavemente durante unos 30 minutos aproximadamente o hasta que la leche se haya reducido, dejando un bacalao cremoso y denso. Ajustad de sal si es necesario y, fuera del fuego, añadid pimienta, ralladura de limón y perejil.Decorad con pimienta rosa y servid el bacalao mantecado en leche caliente o a temperatura ambiente, acompañado de pan tostado o tostas, ideales para recoger toda la crema.
Conservación, notas y consejos
El bacalao mantecado en leche se conserva en el frigorífico, cerrado en un recipiente hermético, durante 1-2 días como máximo. Antes de consumirlo de nuevo, calentadlo suavemente en la sartén, añadiendo si es necesario unas cucharadas de leche para devolverle cremosidad.
Esta es una versión familiar, aprendida de mi abuela, que no pretende sustituir la receta original del bacalao mantecado: es una manera sencilla y casera de obtener una textura cremosa, sin triturar ni montar el pescado, sino dejando que sea la cocción lenta en la leche la que haga todo el trabajo.
Para un resultado perfecto:
– coced siempre a fuego lento,
– removed a menudo para desmenuzar el bacalao
– ajustad la sal solo al final, después de probar.
Es ideal servido con pan tostado o tostas, pero también sirve como base cremosa para bruschettas o entrantes calientes.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cómo se desala el bacalao?Para obtener un bacalao mantecado en leche equilibrado y delicado, la fase de desalado es fundamental.
Enjuagad el bacalao bajo agua corriente para eliminar la sal de la superficie.
Colocadlo en un recipiente amplio y cubridlo completamente con agua fría.
Mantenedlo en el frigorífico y dejadlo en remojo durante 24-48 horas, dependiendo del grosor.
Cambiad el agua 2 veces al día, por la mañana y por la noche.
Al final, escurridlo, secadlo y quitadle piel y espinas.
👉 Probad un trozo antes de usarlo: debe saber sabroso pero no salado. Si resultara salado, continuad el remojo un día o dos más.

