Pasta de avellanas pura hecha en casa, el ingrediente perfecto para el Helado de avellana con heladera o también para el helado sin heladera, pero también para el Tiramisú de avellana, la tarta bavaroise de avellana, el Semifrío de avellana y chocolate negro y mucho, mucho más. La pasta de avellanas pura, de hecho, es muy útil para preparar helados, cremas para untar, mousses, tartas y todo tipo de postres, pero desgraciadamente a menudo la que se encuentra en el comercio no es pura, sino rica en grasas añadidas, conservantes, aromas y, a veces, también azúcar. ¿Pero sabéis que podemos prepararla en casa con unos pocos pasos sencillos y con la ayuda de una buena batidora, logrando una perfecta «mantequilla de avellanas» ideal también para untar en el pan? Seguidme en la cocina, ¡la sencillez de esta receta básica os sorprenderá! Como siempre, os recuerdo que si queréis estar al tanto de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook y mi perfil de Instagram.
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 170g
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Pasta de avellanas hecha en casa, ingredientes:
- 150 g avellanas troceadas (o avellanas enteras tostadas y peladas)
- 20 g aceite de girasol (solo si es necesario)
Utensilios
- Batidora / Procesador
Preparación
Para hacer la pasta de avellanas pura necesitarás avellanas ya tostadas; por lo general, las que se venden ya lo están.
Si, en cambio, tenéis avellanas con piel, colocadlas en la bandeja del horno o en la cesta de la freidora, horneadlas a 180°C durante 15-20 minutos, removiendo con frecuencia. Transcurrido el tiempo, las avellanas deberían estar un poco más oscuras y la piel debería soltarse al frotarlas entre sí (si no, prolongad la tostada). Quitada la piel, ponedlas en el vaso de vuestra batidora y comenzad a triturar.
Veréis que poco a poco las avellanas cambiarán de consistencia: primero se parecerán a arena húmeda, luego al calentarse soltarán su aceite y empezarán a volverse cada vez más «líquidas». Deteneos cuando obtengáis una crema con la consistencia que deseéis. La verdadera dificultad al preparar la pasta de avellanas radica en la capacidad de vuestra batidora para homogeneizarlo todo: de la velocidad de las cuchillas dependerá que el resultado sea más o menos liso.
Conservad la pasta de avellanas en el frigorífico y consumidla en un plazo de 6 meses.
Notas
Algunas recetas para usar la pasta de avellanas:
–Semifrío de avellana y chocolate negro; –Panettone de chocolate y gianduia de Massari. –Cheesecake de avellana y pistacho;
–Semifrío de avellana y chocolate negro; –Panettone de chocolate y gianduia de Massari. –Cheesecake de avellana y pistacho;
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