Medallones de calabaza con speck y queso, al horno, la receta otoñal rápida y sabrosa para un segundo plato facilísimo, económico y delicioso y para un entrante original. Si os gustan las recetas con calabaza, pero no tenéis inspiración y no sabéis cómo cocinarla, este es el plato rápido y sabroso que os salva la cena. Las lonchas de calabaza de aproximadamente medio centímetro se hornean unos minutos, se rellenan con speck y queso (provola, caciotta, scamorza…) y luego se dejan dorar un poco más en el horno. Estos medallones, tan ricos como las más famosas Cotolette de calabaza al horno, se preparan en poco tiempo, son facilísimos y se pueden cocinar también en freidora de aire. Vamos a la cocina ahora, pero antes os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 5 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes para hacer los medallones de calabaza
- 800 g calabaza violín
- 10 lonchas speck
- 200 g queso (caciotta o provola)
- al gusto sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto pan rallado
Utensilios
- Bandeja
- Fuente apta para horno
- Horno
Preparación de los medallones de calabaza
Para preparar mis cotolette de calabaza suelo usar normalmente una calabaza butternut bien grande, que gracias a su forma me permite sacar rodajas redondas todas iguales y que tras la cocción queda consistente, así que probadla.
Para hacer los medallones de calabaza, empezad por pelarla, luego cortadla en rodajas y sacad unas 10-12 lonchas, de un grosor de medio cm, o un poco menos.
Colocadlas en una bandeja forrada con papel de horno,
untad con un poco de aceite, espolvoread con sal y
hornead durante 15 minutos a 200°C en modo estático, dándoles la vuelta a la mitad de la cocción. Una vez tengáis las lonchas doradas y sabrosas, colocad la mitad sobre una fuente forrada con papel de horno.
Rellenad con una loncha de speck y una de queso y cubrid cada disco de calabaza con otra loncha de calabaza.
Espolvoread con pan rallado y volved a hornear 5-10 minutos en horno ya caliente a 200°C, sacad y servid. Los medallones de calabaza están buenísimos calientes recién sacados del horno, pero también a temperatura ambiente. Podréis prepararlos con antelación y calentarlos un poco antes de llevarlos a la mesa.
Conservación, notas y consejos
Los medallones de calabaza con speck y queso se conservan en el frigorífico durante 48 h, bien cerrados en un recipiente hermético, y conviene calentarlos ligeramente antes de consumirlos. Podéis cocinarlos en la freidora de aire unos minutos menos y quedarán igualmente buenos.
Si quieres mantenerte al día con mis recetas, sígueme también en:
pinterest, X, tiktok e you tube.
Desde aquí, podrás volver a la INICIO y descubrir las nuevas recetas

