El pastel de coliflor podría definirse como un plato único dada la consistencia del mismo.
Una receta original sobre cómo preparar esta verdura de una manera diferente a la habitual para hacerla más atractiva a los ojos de quienes no la aprecian tanto.
El pastel de coliflor con su consistencia suave y su corazón fundido superará la prueba de sabor, os garantizo que con esta receta se disimula bastante y lo disfrutarán incluso los más escépticos.
En esta receta, la coliflor se hierve brevemente y luego se tritura para crear un puré y rellenarlo adecuadamente.
Yo he utilizado jamón cocido ahumado y para obtener un resultado óptimo no debe faltar nunca un queso que funda.
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Hervir, Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 600 g de coliflor limpia
- 60 g de harina
- 30 g de queso grana rallado
- 150 g de jamón cocido de Praga
- 150 g de queso provolone fresco
- al gusto de sal
- al gusto de pimienta blanca
- al gusto de aceite EVO
Pasos
Limpiamos la coliflor, cortamos las floretes y las ponemos a cocer en una olla con agua.
Una vez cocidas, escúrrelas y tritúralas con un tenedor.
Incorporamos en la coliflor la harina y el queso grana rallado.
Condimentamos con sal y pimienta blanca y mezclamos bien.
En una fuente para horno, pincelamos el fondo con aceite EVO e incorporamos la mitad de la coliflor.
Añadimos jamón cocido y provolone.
Cubrimos con la coliflor restante.
Horneamos a 220° durante unos 25 minutos, el tiempo necesario para el dorado.
El pastel de coliflor es un plato que se puede preparar con antelación y guardar en la nevera o incluso congelar y sacarlo para hornearlo cuando sea necesario. Una excelente solución para quienes trabajan mucho y tienen poco tiempo disponible.

