Kimchi hecho en casa

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El kimchi fermentado de pak choi. Si nunca lo habéis escuchado, el kimchi no es solo una receta, sino un gesto que pertenece a una cocina antigua, hecha de esperas, transformaciones y silencios que tienen su origen en la magia de la fermentación y en sus efectos beneficiosos.
La misma magia que encontramos en nuestro col lombarda fermentada, que cambia de color y aroma día tras día, en los limones en sal caseros, en el kéfir casero, que nace de un encuentro vivo entre la leche y los fermentos, y en la masa madre, que crece lentamente, respirando junto a nuestra cocina. Claro, preparaciones distintas, pero unidas por el mismo principio: el tiempo que transforma y mejora.
El kimchi se considera hoy un auténtico superalimento, porque la fermentación lo convierte en forma natural en rico en probióticos, valiosos aliados del bienestar intestinal, además de hacer las verduras más digestivas y de enriquecerlas de sabor y vitalidad. Un alimento vivo, que alimenta no solo el cuerpo, sino también la memoria de los gestos. El kimchi pertenece a esta familia de alimentos vivos, igual que pertenecen a la tradición asiática el arroz para sushi, el sushi, los bao, los ñoquis de arroz, los dumplings chinos al vapor y los aromáticos pasteles de luna, que en el blog cuentan un viaje hecho de manos, harinas, vapor y paciencia.
Recetas lejanas, solo en apariencia, porque en realidad hablan todas el mismo idioma: el de las cocinas que respetan los gestos, los tiempos y las transformaciones.
En esta versión preparamos un kimchi de pak choi, más delicado que el clásico repollo napa, pero igual de aromático, crujiente y vivo. Una receta que dialoga con nuestros fermentados, pero también con nuestras recetas asiáticas, creando un hilo invisible que une Oriente y hogar.
¡Porque la cocina, cuando se hace con respeto, no tiene fronteras, sino solo historias que contar!

Tras la primera fermentación, traslada el kimchi al frigorífico.
Con el paso de los días el sabor se volverá cada vez más intenso y armónico.

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Mirad también estas recetas asiáticas:

  • Tiempo de reposo: 2 Días
  • Métodos de Cocción: Sin cocción
  • Cocina: Coreana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para hacer kimchi casero

  • 1.8 kg pak choi
  • 35 g sal fina
  • 400 g daikon (o rábanos o apionabo)
  • 180 g cebolla tierna
  • 200 g zanahorias
  • 80 g ajo (chino o 3-4 dientes de ajo clásico)
  • 5 g guindilla
  • 25 g harina de arroz (o arroz finamente triturado)
  • 250 g agua
  • 40 g azúcar de caña (o convencional)
  • 100 g cebollas blancas
  • 70 g jengibre fresco
  • 2 spicchi dientes de ajo

Herramientas

  • Cuencos
  • Tarros herméticos
  • Batidora

Preparación del kimchi coreano hecho en casa

  • Lava cuidadosamente el pak choi bajo agua corriente, elimina la base más dura y separa las hojas.


  • Corta el pak choi en trozos no demasiado pequeños, de modo que queden carnosos y crujientes después de la fermentación. Traslada el pak choi a un bol grande, añade la sal y masajea suavemente las hojas. Deja reposar hasta que suelten su agua.

  • Luego enjuágalas con agua fría y escúrrelas bien, eliminando el exceso de líquido.

  • Ralla el daikon (o su alternativa) y las zanahorias.
    Lamina finamente las cebollas tiernas y el ajo chino y reserva todo.


  • En el robot de cocina tritura la cebolla, el ajo y el jengibre pelados, hasta obtener una crema lisa y aromática. Pica la guindilla o utiliza guindilla en polvo.

    Vierte el azúcar y, en una cacerola, junto con la harina de arroz (yo he utilizado una integral hecha en casa). Pon al fuego y deja espesar removiendo continuamente. Deja enfriar la crema de arroz; esta, gracias a los azúcares presentes, te servirá para favorecer la fermentación.


  • Reúne todos los ingredientes y las preparaciones en un bol grande y
    mezcla con las manos (mejor con guantes) hasta que todo esté bien distribuido.

    Traslada el kimchi a los tarros de vidrio limpios, presionando bien para eliminar el aire. Para mantener las verduras sumergidas en su líquido, haz un pequeño peso con papel film arrugado o con papel de horno.
    Cierra los tarros y deja fermentar a temperatura ambiente durante 24-48 horas o incluso 36 si hace frío o quieres un sabor más intenso. Te sugiero colocar los tarros sobre papel de cocina, ya que la fermentación hará que salga algo de líquido, durante un par de días.
    Tras la primera fermentación, traslada el kimchi al frigorífico.

  • Con el paso de los días el sabor se volverá cada vez más intenso y armónico, perfecto para acompañar vuestros platos étnicos y no solo.

Conservación, notas y consejos

El kimchi casero debe conservarse en el frigorífico, bien cerrado en un tarro de vidrio, donde seguirá su fermentación lentamente. Con el paso de los días el sabor se volverá más intenso, profundo y complejo: es una transformación natural y deseada.

Consumid el kimchi en 2-3 semanas para apreciar mejor su aroma, crujiente y vitalidad. Recordad siempre usar utensilios limpios para sacarlo del tarro, de modo que no alteréis la fermentación.

Si preferís un sabor más delicado, podéis consumirlo ya tras 24 horas; si en cambio os gustan los sabores más contundentes, dejadlo madurar unos días más en el frigorífico.

El kimchi es un acompañamiento versátil: acompaña arroz, huevos, pescado, carne, legumbres y verduras, aportando siempre equilibrio, frescura y carácter al plato.

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FAQ (Preguntas y Respuestas)



  • ¿El kimchi casero es picante?

    Depende de la cantidad de guindilla utilizada. Podéis ajustar fácilmente el grado de picante según vuestros gustos.



  • ¿Cuánto tiempo debe fermentar el kimchi?

    El kimchi puede fermentar desde 24 horas hasta varios días. Cuanto más tiempo pase, más intenso y ácido será su sabor.



  • ¿El kimchi es un alimento saludable?

    Sí, el kimchi es un fermentado natural rico en probióticos, fibras y vitaminas, útiles para el bienestar intestinal y para una dieta equilibrada.



  • ¿Es apto para una alimentación flexitariana?

    Sí, esta versión es perfecta para una alimentación flexitariana porque es de base vegetal y realza ingredientes sencillos y naturales.



  • ¿Puedo considerarlo un plato mediterráneo?

    Aunque nace en Asia, el kimchi comparte con la cocina mediterránea el respeto por el tiempo, la fermentación y la valorización de las verduras.



  • ¿Con qué puedo servirlo?

    Es ideal como acompañamiento, pero también para enriquecer arroz, noodles, bocadillos, ensaladas o platos a base de huevos y legumbres.

  • ¿Con qué puedo sustituir el pak choi? 

    Si no encontráis pak choi, podéis preparar el kimchi también con:
    Repollo verza (el más similar por estructura)
    Repollo blanco o rojo
    Acelgas
    Lo importante es elegir verduras de hoja compacta, capaces de soportar la salazón y la fermentación sin deshacerse. Cada verdura dará al kimchi un carácter distinto, pero el espíritu seguirá siendo el mismo: el de un alimento vivo que cambia y cuenta historias.

  • ¿Con qué puedo sustituir el daikon?

    Si no encontráis daikon, podéis sustituirlo por:
    Nabo blanco
    Rábano
    Apionabo
    Zanahoria (para una versión más dulce)
    Hinojo
    El daikon se usa sobre todo para aportar crocancia y frescura: elegid por tanto verduras de sabor delicado y de consistencia firme.
    Cualquier sustitución cambiará ligeramente el perfil aromático del kimchi, pero la fermentación sabrá armonizar los sabores.

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ilcaldosaporedelsud

"El cálido sabor del sur" es el blog donde encontrarás las auténticas recetas de la cocina tradicional siciliana y italiana. Recetas de pasta, platos principales de carne y pescado, postres y mucho más…

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