El risotto de cuatro quesos, al igual que la Pasta a los 4 quesos, es uno de los primeros platos más apreciados de la cocina italiana y también un plato único excepcional: cremoso, reconfortante y lleno de sabor. Es la elección perfecta cuando quieres servir un risotto de invierno o un risotto otoñal caliente y tranquilizador. Una receta aparentemente sencilla que, si se prepara de la manera adecuada, ofrece una cremosidad natural como la del Risotto con gorgonzola y cebolla o del Risotto con pecorino, cebolla y miel, y un equilibrio perfecto entre los distintos quesos, como en una pinsa a los cuatro quesos. En esta receta del risotto de cuatro quesos cremoso, tal como ya hice con el risotto gratinado al horno a los cuatro quesos, te enseño cómo obtener un resultado suave y bien ligado sin usar nata, siguiendo todos los pasos fundamentales: desde el sofrito inicial y el tostado del arroz, hasta la cocción con el caldo caliente y la última mantequilla. El secreto está en los tiempos, en los gestos y en la elección de los quesos.
Para preparar este risotto de cuatro quesos usamos provola, fontina, gorgonzola dulce y parmesano, una mezcla que aporta sabor, aroma y una textura aterciopelada. Los quesos se añaden al final de la cocción, en el centro del risotto, para que se fundan lentamente y se amalgamen con el arroz, creando esa cremosidad que hace esta receta irresistible.
Esta receta del risotto de cuatro quesos es ideal para una comida familiar, una cena informal o cuando apetece un plato sencillo pero satisfactorio. Siguiendo paso a paso las indicaciones, conseguirás un risotto de quesos cremoso, bien ligado y listo para servir, exactamente como en las mejores cocinas de casa. Si buscas una receta fácil del risotto de cuatro quesos, explicada de forma clara y completa, estás en el lugar adecuado: aquí tienes todos los consejos para evitar errores y llevar a la mesa un primer plato equilibrado, sabroso y con la textura perfecta. Vamos a la cocina ahora, pero antes de ponernos manos a la obra te recuerdo que si quieres mantenerte al día con todas mis recetas, puedes seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes para hacer el risotto cremoso de cuatro quesos
- 350 g arroz Carnaroli (o arroz para risottos)
- 700 ml caldo vegetal
- 300 ml leche entera (o parcialmente desnatada)
- 100 g provola (dulce o gruère)
- 100 ml vino blanco
- 100 g fontina
- 80 g gorgonzola (picante)
- 40 g mantequilla
- 50 g Grana Padano rallado (o parmesano)
- 1 cebolla (unos 70 g)
- al gusto sal (solo si es necesario)
- al gusto pimienta negra
Utensilios
- Olla
Pasos para hacer el risotto de cuatro quesos
Para preparar el risotto cremoso de cuatro quesos,
pica finamente la cebolla y déjala pochar con la mantequilla en una cazuela a fuego suave.
Añade el arroz y tuéstalo durante 2 minutos, removiendo.
Apaga con el vino blanco y deja evaporar.
Comienza la cocción añadiendo el caldo caliente poco a poco; continúa durante unos 15-18 minutos, removiendo con frecuencia y añadiendo caldo según sea necesario.
No es necesario usar todo el líquido; lo importante es que el último líquido que añadas sea la leche, ingrediente fundamental para conseguir un resultado súper cremoso.
Corta la provola, la fontina y el gorgonzola en cubitos,
y, con el fuego apagado, añade los quesos al risotto.
Añade el parmesano y manteca hasta obtener un risotto de cuatro quesos cremoso y bien ligado.
Deja reposar un minuto y sirve inmediatamente, con una pizca de pimienta si te apetece.
Conservación, notas y consejos
El risotto de cuatro quesos está en su mejor momento justo después de la mantequilla, cuando es cremoso, envolvente y los quesos aún están perfectamente fundidos. Es una de esas recetas que deberían disfrutarse inmediatamente al sacarlas a la mesa. Si sobra, puedes conservar el risotto cremoso de cuatro quesos en el frigorífico, en un recipiente hermético, durante un máximo de 24 horas.
Al calentar las sobras, añade una cucharada de leche o de caldo caliente y remueve suavemente a fuego bajo para devolver la cremosidad al plato. Evita el microondas, que tiende a separar los quesos.
Elige quesos de calidad, no demasiado curados, para evitar que el risotto quede fibroso o excesivamente salado.
Añade los quesos con el fuego apagado, removiendo con calma: ese es el secreto de un risotto de cuatro quesos sin nata, naturalmente cremoso.
La sal debe dosificarse con cuidado, porque los quesos ya aportan sal durante la mantequilla; normalmente la sal del caldo es suficiente, pero si está demasiado salado, dilúyelo con agua.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Cuáles son los cuatro mejores quesos para el risotto?
Para un risotto cremoso de cuatro quesos lo ideal es usar quesos que fundan bien y tengan sabores equilibrados. En esta receta usamos gorgonzola, fontina, provola y parmesano, una combinación que hace el risotto envolvente, aromático y naturalmente cremoso.
¿Se puede hacer el risotto de 4 quesos sin nata?
Sí, y además es la mejor opción. El risotto de cuatro quesos sin nata resulta más ligero y auténtico: la cremosidad se obtiene gracias a una correcta mantequilla y al uso de los quesos añadidos con el fuego apagado.
¿Cómo evitar que el risotto de cuatro quesos quede fibroso?
El secreto es no usar quesos demasiado curados y no remover con fuerza. Añade los quesos fuera del fuego, mezclando suavemente. De este modo el risotto casero de cuatro quesos queda cremoso y no gomoso.
¿Se debe salar el risotto de cuatro quesos?
Sí, pero con mucha precaución y solo si es necesario. Los quesos ya aportan mucha sal, por lo que la sal debe añadirse poco a poco, especialmente en el caldo. Prueba siempre antes de añadir más sal.
¿Se puede preparar el risotto de cuatro quesos con antelación?
El risotto de cuatro quesos es una receta que está en su mejor momento recién hecho. Si es necesario, puedes prepararlo con un poco de antelación y mantecarlo en el último momento, añadiendo una cucharada de caldo caliente para reavivar la cremosidad.
¿Puedo cambiar los quesos de la receta?
Por supuesto. El risotto de 4 quesos es muy versátil: puedes sustituir uno de los quesos por taleggio, asiago o caciocavallo según tus gustos y lo que tengas en casa, manteniendo siempre un equilibrio entre dulzura y salinidad.

