Ñoquis de espinacas sin patatas, con el mismo procedimiento que los ñoquis de agua y harina. Fáciles, rápidos y muy sabrosos, estos ñoquis deliciosos se preparan en un momento y no hacen falta patatas cocidas para añadir a la masa. El otro día ese glotón de Ale me pidió que preparara los ñoquis de patata, pero no tenía patatas y sí espinacas. Os estaréis preguntando: «¿qué tienen que ver las espinacas?» Pues tienen, tienen, porque hice los ñoquis verdes de espinacas sin patatas y le gustaron muchísimo; en efecto quedan blandos y deliciosos, y sobre todo no hay posibilidad de fallar porque son súper fáciles. ¿No tenéis ni siquiera espinacas? Entonces probad los Ñoquis de leche y harina sin patatas.
Bueno, ¿estáis listos para acompañarme en la cocina y descubrir juntos cómo hacer los ñoquis de espinacas sin patatas? Vamos, pero antes de ponernos a cocinar os recuerdo que si queréis estar al día con todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 5 Minutos
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 300 g espinacas
- 300 g sémola remolida de trigo duro
- 300 g harina 00
- al gusto sal
- 40 g mantequilla
Utensilios
- Olla
- Batidora
- Rallador de ñoquis
Preparación
Para hacer los ñoquis verdes de espinacas, poned a hervir una olla llena de agua y echad las espinacas ya limpias, enjuagadas y escurridas. Dejad que se ablanden, recogedlas con una espumadera y ponedlas en el vaso de la batidora; añadid la cantidad de agua de cocción necesaria hasta alcanzar un peso total de 750 g y trituradlo todo.
Verted el líquido verde en una cazuela, añadid las harinas y ponedla al fuego a baja temperatura. Cocinad unos minutos removiendo continuamente con una cuchara de madera,
hasta que veáis una masa compacta que ya no se pegue a la cazuela, con la consistencia de una masa modelable y que, de un verde más claro, no haya pasado a un verde oscuro. Volcadla sobre la encimera, cubridla con un poco de film y dejadla reposar un par de minutos.
Luego, con cuidado de no quemaros, trabajadla enérgicamente con las manos hasta obtener una masa lisa y homogénea. Dividid la masa en cuatro o cinco partes, enharinad la superficie y formad cordones del grosor de un pulgar; cortadlos en trozos de aproximadamente 1 cm de largo.
Los ñoquis están buenos así, pero para dejarlos perfectos deberéis darles un paso más: marcarlos con un rallador de ñoquis o con un tenedor.
En este punto podéis cocer los ñoquis inmediatamente o congelarlos y, una vez endurecidos, guardarlos en una bolsa para alimentos y cocinarlos cuando haga falta, sumergiéndolos directamente en abundante agua hirviendo.
Si queréis cocer los ñoquis justo después de prepararlos, que sería lo ideal, poned a hervir una olla llena de agua salada y echadlos dentro.
Conservación y consejos
Desde aquí, podéis volver a la INICIO y descubrir las nuevas recetas!
Si quieres estar al día con mis recetas, sígueme en:

