El plato de Navidad en Ragusa es el imprescindible sfuogghiu de ricotta y salchicha, un plato que forma parte de la cocina siciliana y de las recetas de la abuela y una preparación ideal para enriquecer el menú de las fiestas, si no sabes qué cocinar en Navidad y Nochevieja. «U sfuogghiu ragusano con salsiccia e ricotta» es uno de los pasteles salados más antiguos y representativos de la provincia de Ragusa junto con la Scaccia ragusana en sus mil variantes, y con muchos otros platos que forman parte de la rica tradición campesina iblea, como el Cucciddatu scaniatu di Scicli. Un plato siciliano de sabor intenso y de textura particular dada por la peculiar laminación con manteca de cerdo, diferente de la tradicional masa hojaldrada, que conquista desde el primer bocado y que hunde sus raíces en las recetas humildes de las abuelas. Esta tarta salada sabrosa, preparada con una lámina fina y crujiente y muy sencilla de hacer, encierra un relleno rico en salchicha fresca, ricotta, mejorana y pimienta negra y es un verdadero símbolo de la cocina casera siciliana.
En la tradición, el sfuogghiu se preparaba principalmente durante el período invernal, cuando la salchicha estaba disponible fresca tras las clásicas elaboraciones del cerdo. En muchas familias ibleas se degustaba también en las festividades, en particular en Navidad, Nochevieja y durante las grandes reuniones dominicales. Aún hoy representa un plato convivencial de las fiestas, perfecto para compartir e ideal como aperitivo, salado para buffet o plato único contundente.
En nuestro blog celebramos a menudo las recetas que cuentan la verdadera esencia del territorio siciliano y el sfuogghiu ragusano, distinto del igualmente famoso Sfoglio delle madonie que es un dulce a base de tuma, gracias a su relleno simple pero lleno de sabor, encaja perfectamente entre aquellos platos que unen memoria, territorio y sabores auténticos. En la preparación del sfuogghiu ibleo, la combinación entre la dulzura de la ricotta y el sabor decidido de la salchicha convierte a esta tarta rústica en algo irresistible, mientras que la lámina fina permite que el relleno permanezca suave, cremoso y aromático al corte. Preparar en casa el sfuogghiu ragusano original significa llevar a la mesa un trozo de identidad siciliana: un plato rico, sabroso y profundamente ligado a la cultura gastronómica del Sur. Ideal para quien ama descubrir recetas típicas y sabores antiguos, el sfuogghiu conquista siempre gracias a su simplicidad y a su sabor auténtico y, sobre todo, por la textura particular de su envoltura hojaldrada. Vamos a la cocina, preparemos juntos el «sfoglio ragusano», pero antes de descubrir la receta os recuerdo que si queréis manteneros al día con todas mis recetas podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
También podéis ver estas otras recetas de tartas saladas sicilianas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Invierno, Navidad
Ingredientes para hacer el sfuogghiu ragusano
- 300 g sémola remolida de trigo duro
- 1 huevo (opcional, podéis sustituirlo por agua)
- 30 g manteca de cerdo
- 1 cucharadita sal (no muy colmada)
- 20 g azúcar
- 3 g levadura seca de panadería (o 10 g fresca)
- 80 g agua (pero también 90 o 100, depende de la harina)
- 50 g manteca de cerdo
- 300 g salchicha (simple o con hinojo)
- 300 g ricotta de vaca
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- al gusto mejorana
- 2 cucharadas leche
- 1 pizca azúcar (opcional)
- 1 pizca canela en polvo (opcional)
Herramientas
- Bol
- Robot de cocina (amasadora) -Pero también se puede amasar a mano
- Horno
- Bandeja
- Rodillo
- Pincel
Preparación del sfoglio ragusano
Antes de empezar con la receta, os anticipo que amasé la base usando el robot de cocina, pero os aseguro que no es imprescindible y que podéis proceder también a mano.
Para hacer el sfoglio ragusano, recoged en el bol del robot la harina, el huevo, la manteca de cerdo, el azúcar y la levadura fresca o la seca reactivada en un poco de agua tomada del total.
Empezad a amasar, añadid la sal y trabajad hasta obtener una masa lisa, elástica y homogénea. Cuando la masa esté lista formad una bolita, colocadla en un bol o en el mismo bol del robot, cubrid con film transparente y dejad levar hasta que doble el volumen: tardará entre 2 y 3 horas.
Una vez haya doblado, estirad la masa ayudándoos con un rodillo y poca harina para conseguir una lámina muy fina.
Pincelad la lámina con la manteca de cerdo derretida, enrolladla formando un cilindro estrecho y largo; mientras enroscáis la lámina, id pincelando las partes secas con más manteca.
Aplastad ligeramente el cilindro y luego enrolladlo formando un caracol. Dejad reposar 10 minutos en el frigorífico cubierto con film y dividid el caracol por la mitad, formando dos discos idénticos.
Desde el centro hacia el exterior, estirad delicadamente el primer disco, ayudándoos con un poco de harina si hace falta. Con la parte «hojaldrada» hacia arriba, colocad el disco sobre una bandeja cubierta con papel de horno y rellenadlo con la ricotta, una espolvoreada de pimienta y mejorana (yo no la uso porque no me gusta), sal si es necesario y la salchicha desmenuzada y sin tripa (que ya es bastante salada). Estirad el segundo disco de masa y usadlo para cubrir el relleno.
Asegurad que los bordes queden bien adheridos y luego formad «u rieficu» (el borde), plegando los extremos de los discos hacia el interior.
Si os apetece, espolvoread con una pizca de azúcar (y canela) y hornead en horno precalentado a 200°C, en modo estático, durante 35-40 minutos o hasta que alcance el dorado deseado.
El sfuogghiu está listo: sacadlo del horno, dejadlo templar y disfrutad.
Notas de conservación y consejos
Consumid el sfuogghiu aún caliente y crujiente, pero si os sobra, conservadlo en el frigorífico bien cerrado en un recipiente hermético y calentadlo antes de comerlo

