Pasta de pistacho casera purísima, para helados y cremas dulces y perfecta también para platos salados. La pasta de pistacho pura, no confundir con la crema para untar de pistacho, es una preparación indispensable para crear muchísimos postres como el helado de pistacho y platos salados como la pasta de pistacho a la siciliana, y muchos la consideran la «mantequilla de pistacho», al igual que la «mantequilla de cacahuete» que puede ser pura o añadirle ingredientes. Sabemos que un pistacho de buena calidad como el pistacho de Bronte es bastante caro, y si buscamos la pasta, los costes llegan a duplicarse; además, lo que se encuentra en el comercio a menudo no es puro y contiene azúcares, colorantes y aditivos. Hoy os explicaré cómo hago la pasta de pistacho para helados, cremas, dulces y platos salados en casa: os sorprenderá la sencillez de la receta; la única precaución es disponer de una buena batidora o, mejor, un homogeneizador.
¿Estáis listos? Vamos a la cocina, pero antes os recuerdo que si queréis estar al día con todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Echa un vistazo a:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 120 g aproximadamente
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para hacer la pasta de pistacho
- 100 g Harina de pistachos (o pistachos troceados)
- 3 cucharadas Aceite vegetal
Utensilios
- Batidoras
Preparación
Para hacer la pasta de pistachos podéis partir indistintamente de pistachos pelados sin sal, de pistachos troceados o de harina; elegid lo que os resulte más cómodo.
Verted en el vaso de vuestra batidora la harina o lo que hayáis elegido y dos cucharadas de aceite vegetal. Empezad a triturar primero a golpes cortos y luego de forma continua; con el calor que se producirá por la fricción de las cuchillas, el pistacho empezará a liberar su propio aceite: al principio tenderá a apelotonarse y luego, poco a poco, se volverá más fluido y cremoso. Si la pasta, como suele ocurrir, tarda en formarse, añadid otra cucharada de aceite, pero no os paséis (correríais el riesgo de obtener un producto final demasiado líquido). La pasta estará lista cuando tenga una consistencia lisa como en la foto; podréis usarla para crear helados, mousses, semifríos y mucho más. La textura de la pasta depende de la batidora utilizada; con una batidora como la que os he indicado arriba o de similar potencia, el resultado será perfecto.
Si queréis dar a la pasta de pistachos un aroma más intenso, utilizad pistachos troceados ligeramente tostados. Basta con recogerlos en una sartén y tostarlos a fuego bajo durante unos minutos, hasta que notéis el clásico aroma a fruto seco tostado; tened cuidado de no quemarlos. Dejadlos templar un poco y luego proceded como se ha descrito arriba.
Notas
Mi pequeña batidora es casi un homogeneizador, pertenece a esa amplia categoría que se vende online junto con un set de vasos y recambios infinitos; me costó alrededor de 25 euros y la uso para muchísimas preparaciones. Para preparar la pasta podría servir cualquier batidora, aunque hay que decir que cuanto más grande sea el vaso, mayor será la cantidad de harina que tendréis que introducir para permitir que las cuchillas hagan su trabajo.

