Tortitas de patata y espinacas, sin molde, la receta de la abuela para un segundo plato vegetariano sencillo y sabroso y para un acompañamiento apetitoso, igual que todos los Tortini di patate monoporzione hechos hasta ahora. Una receta perfecta también como aperitivo en cualquier estación.
Los tortitas de patata y espinacas, como los tortitas de patata y champiñones, son un plato sencillo, goloso y sabroso, que se hace con patatas hervidas y chafadas, espinacas y pocos ingredientes más. Pequeños pastelitos individuales con un corazón blando, fundente y lleno de sabor que os conquistará al primer bocado, perfectos para un menú rústico y vegetariano, aptos para todos e ideales para una cena en familia o con amigos. Una receta muy fácil, para preparar también en días de fiesta, y perfecta para incluir entre los platos de un buffet salado rústico, sabroso, original y económico. Ahora vamos a la cocina a descubrir la receta de nuestros tortitas de patata y espinacas. Antes de poneros manos a la obra, os recuerdo que si queréis estar al día con nuevas recetas podéis seguir mi página de Facebook y mi perfil de Instagram, y que aquí encontraréis muchas Recetas con espinacas igual de deliciosas.
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 5 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 7
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes para hacer las tortitas de patata y espinacas
- 700 g patatas
- 1 huevo
- 50 g parmesano rallado
- al gusto perejil
- 50 g pan rallado
- 1 pizca pimienta negra
- al gusto sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla
- 500 g espinacas (ya limpios)
- 150 g provola
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto pan rallado
Utensilios
- Cuencos
- Ollas
- Horno
- Papel de horno
- Pasapurés
Pasos para hacer las tortitas de patata
Pon las patatas en una olla, cúbrelas con agua, añade sal y cuece durante 35-40 minutos desde que hierve o hasta que al pincharlas con un palillo estén tiernas. No las cuezas en exceso; es mejor dejarlas un poco menos cocidas porque seguirán haciéndose por inercia. Escúrrelas y déjalas enfriar con cuidado a temperatura ambiente. No las aclares con agua fría porque se romperían. O, si prefieres mi método, colócalas en un bol después de lavarlas, añade medio vaso de agua y tapa herméticamente con film. Cocina en el microondas a 750 W durante 17 minutos, luego saca y deja templar unos minutos antes de chafarlas con un pasapurés.
Añade sal, pimienta, un huevo, el queso rallado y el pan rallado; mezcla hasta obtener una masa homogénea y manejable (puede que necesites añadir más pan rallado). Con las manos ligeramente engrasadas, forma bolitas de unos 150 g.
Pela y pica la cebolla, sofríela en un buen chorro de aceite y añade las espinacas (ya limpias y escurridas). Ajusta de sal y cocina hasta que estén tiernas.
Modela las bolitas, haciendo una cavidad que pueda contener el relleno y rellénalas con un poco de queso, las espinacas y otra vez un poco de queso (te aconsejo picar un poco las espinacas antes de repartirlas sobre los tortitas; será más cómodo para comerlos).
Rocía con otro chorrito de aceite, espolvorea pan rallado y hornea en horno estático a 200°C durante 15-20 minutos o hasta que la superficie haya tomado color. No los dejes demasiado tiempo para que no se rompan.
Saca del horno y deja templar 5-6 minutos antes de servir; es mejor disfrutarlos calientes y con el queso fundido.
Si necesitas organizarte con antelación, puedes montar los tortitas unas horas antes y conservarlos en el frigorífico cubiertos con film hasta el momento de hornearlos y servirlos.
Conserva los tortitas ya cocinados en el frigorífico, en un recipiente hermético, y consúmelos en 24 h tras recalentarlos.
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