Tarta salada rústica de espinacas y crema de patatas con masa de hojaldre. Las tartas saladas son siempre un imprescindible en comidas, cenas y celebraciones especiales, tanto por su versatilidad como por la simplicidad en su elaboración, lo que las convierte en la solución perfecta para una cena rápida y para vaciar la nevera. Con brócoli, con alcachofas, con berenjenas, deliciosas en cualquier época del año siguiendo la estacionalidad; estas tartas sabrosas y apetitosas se pueden preparar siempre y son también un indispensable en las festividades más importantes. En la mesa se pueden servir como aperitivo, como segundo plato contundente o como plato único y, en muchos casos, pueden ser también una perfecta alternativa vegetariana que satisface a todos, tal y como esta tarta rústica de hojaldre con patatas y espinacas. Una base quebradiza de masa de hojaldre que encierra un relleno cremoso de crema de patatas y espinacas salteadas, creando una tarta rústica de sabor excepcional, deliciosa caliente pero también a temperatura ambiente. Vamos a la cocina: nuestra tarta salada de espinacas nos espera, pero antes de ponernos manos a la masa os recuerdo que si queréis estar al día con las nuevas recetas podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para preparar la tarta salada de espinacas y patatas
- 2 rotoli masa de hojaldre
- 400 g patatas (cocidas)
- 100 ml leche
- q.b. sal
- q.b. pimienta negra
- 200 g queso (en lonchas, provola, caciotta, gouda, etc.)
- 50 g parmesano rallado (o grana)
- 1 cebolla
- 400 g espinacas (frescas)
- q.b. aceite de oliva virgen extra
- q.b. huevo (batido para el acabado)
- q.b. semillas de sésamo negro (o blanco)
Herramientas
- Molde
- Horno
- Bol
- Pasapurés
Pasos para hacer la tarta salada con patatas y espinacas
Pela y pica la cebolla, deja que se poche en un buen chorro de aceite y añade las espinacas (ya limpias y escurridas). Ajusta de sal y cocina hasta que estén tiernas.
Cocina las patatas: puedes hervirlas durante 35-40 minutos en agua hirviendo, o hasta que al pincharlas con un tenedor estén tiernas, o cocerlas al vapor durante 20 minutos en el microondas en un bol cubierto con film transparente o en una vaporera.
Pela las patatas y pásalas por un pasapurés o machácalas con un aplastapatatas, colócalas en un bol.
Añade el queso rallado, mezcla, incorpora la leche poco a poco y sazona con sal y pimienta. Deja enfriar. Forra un molde redondo para tartas de 24 cm con papel de horno, desenrolla la masa de hojaldre y colócala encima, distribuye la crema de patatas y pon la mitad de las lonchas de queso.
Coloca encima las espinacas escurridas del exceso de líquido y las otras lonchas de queso. Cubre con la otra lámina de hojaldre.
Elimina la masa que sobresale (puedes pasar un rodillo por encima), decora con la masa sobrante, pinta con huevo batido y espolvorea con semillas al gusto.
Hornea en horno ventilado o estático a 200°C durante 25-30 minutos, o hasta obtener el dorado deseado.
Ten cuidado de que también se cueza bien la base de la tarta; esto dependerá del funcionamiento de tu horno.
Si sabes que tu horno suele costarle dorar la base, coloca el molde unos minutos en la parte baja del horno; yo lo hago así con el mío.
Saca del horno y deja templar antes de desmoldar y servir.
La tarta de hojaldre se puede consumir caliente, templada o a temperatura ambiente; lo que sobre debe guardarse en la nevera, cubierto con film, y consumirse en 24 h.

