Cardoncelli salteados en sartén con azafrán, una receta simple y rápida para un acompañamiento sabroso y ligero. Ideales para acompañar segundos de carne, desde los más sencillos hasta los más contundentes, perfectos para degustar como aperitivo vegetariano y vegano, perfectos sobre las bruschettas solos o con quesos fundentes, excelentes con pasta, los cardoncelli salteados son realmente deliciosos. De textura carnosa, los cardoncelli sueltan pocos líquidos al cocinarlos y rinden muy bien, son fáciles de limpiar y se preparan rápidamente. Los cardoncelli se pueden recolectar en la naturaleza, están buenísimos y en mi zona se conocen como hongos de «ferla», pero también se pueden comprar en el supermercado o en la frutería e incluso cultivar en casa comprando los bolsas con el micelio, como hice yo. Hoy de hecho he hecho mi segunda cosecha de cardoncelli cultivados en casa, recogiendo bastante. Con una parte preparé un risotto, otra parte la congelé y con la última parte hice un clásico de la cocina humilde y campesina: las setas salteadas. Con este acompañamiento rápido acompañé unas pechugas de pavo al horno y en muy poco tiempo puse la cena en la mesa. Vamos ahora a la cocina, os cuento cómo cociné mis cardoncelli cultivados en casa, veréis que os encantará también esta receta, que hice aún más sabrosa añadiendo azafrán. Antes, eso sí, arremangémonos: os recuerdo que si queréis estar al día con todas mis recetas podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Invierno
Ingredientes para preparar los cardoncelli salteados
- 600 g setas cardoncelli
- al gusto sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto perejil
- 1 sobre azafrán (opcional)
Utensilios
- Sartén
Pasos para cocinar los cardoncelli
Limpia las setas, quita la base con las raíces llenas de tierra, límpialas con un cepillo de cerdas suaves o con una hoja de papel absorbente ligeramente humedecida y, por último, solo si quieres (normalmente las setas no deberían lavarse), pásalas rápidamente bajo el agua corriente y sécalas con toques de papel.
Dora el ajo en un buen chorro de aceite, añade el perejil picado, deja que se impregne unos segundos y, antes de que se queme, incorpora las setas.
Deja que se ablanden, sala y cuando el agua que sueltan esté casi totalmente evaporada, añade el azafrán, mezcla, apaga el fuego, emplata y sirve. Si quieres un sabor más intenso, puedes sustituir el azafrán por guindilla y si no te gustan las especias, no pongas ninguno de los dos.
Los cardoncelli salteados están deliciosos calientes, templados y a temperatura ambiente y se conservan en el frigorífico dentro de un recipiente hermético durante dos o tres días.
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