Pesto de rúcula y almendras con tomates secos, otro aderezo que forma parte de nuestra colección dedicada a los pestos caseros, sencillo y rápido como el Pesto de rúcula y almendras. Quizá soy de esas pocas personas en el mundo a las que no les entusiasma especialmente el pesto genovés, es decir, el pesto de albahaca; lo como, pero no me apasiona y tiene que ser fresco y hecho en casa. En cambio, me encantan todas esas otras cremas que, por no ser verdaderos pestos sino salsas, reciben este nombre, por ejemplo el Pesto de berenjenas y albahaca, el Pesto de brócoli y almendras, el Pesto de pimientos asados, etc. Uno de mis preferidos es, además, el pesto de rúcula y almendras, una receta facilísima y rápida para un aderezo muy delicado y sabroso, ideal para preparar en verano y también para aliñar la pasta fría. Vamos a la cocina: os cuento cómo hacer el pesto de rúcula, pero antes os recuerdo que si queréis estar al día con todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para hacer el pesto de rúcula y almendras
- 150 g rúcula
- 100 g almendras
- 30 g tomates secos
- 30 g pecorino
- 70 g parmesano
- 150 g aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada vinagre
Herramientas
- Batidora
Cómo hacer el pesto de rúcula y almendras
Empezamos pasando las almendras por la sartén para que se tuesten un poco y cojan color. Déjalas enfriar y ponlas en el vaso de la batidora con los tomates secos, el queso y el aceite; tritura lo máximo posible.
Si la mezcla se hubiera calentado, déjala enfriar antes de añadir la rúcula y una cucharada de vinagre (que ralentizará la oxidación de la rúcula); tritura de nuevo hasta obtener una salsa homogénea.
El pesto está listo para usar para aliñar la pasta, las bruschettas y mucho más. Os recomiendo consumirlo cuanto antes y congelar la parte sobrante; podréis descongelarla en la nevera antes de usarla. El pesto tiende a oxidarse pasadas unas horas y a cambiar un poco de sabor.
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