Pizzolo di Sortino con verdure grigliate. A medio camino entre una pizza y una focaccia rellena, el pizzolo es una especialidad siciliana que tiene su origen en Sortino, municipio de la provincia de Siracusa. El pizzolo es un disco de masa de pan leudada, horneado según la tradición en horno de piedra y relleno con productos humildes y de la huerta, como verduras y queso. El pizzolo original, tras una primera precocción, se divide en dos discos para poder rellenarlo a gusto, y luego se enriquece en la superficie con aceite, pecorino (hoy sustituido por parmesano) y orégano, y se vuelve a pasar unos minutos al horno para que su corteza quede dorada, crujiente y sabrosa. Si tenéis curiosidad y queréis descubrir cómo se hace el pizzolo siciliano, seguidme en la cocina: prepararemos una versión vegetariana con verduras a la parrilla y provola y veréis que el pizzolo podrá ser no solo un plato único vegetariano, sino también un aperitivo delicioso.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 3
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para hacer el pizzolo con verduras a la parrilla y provola
- 250 g sémola re-molida de trigo duro
- 250 g harina 0
- 300 g agua
- 14 g sal
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 1.5 cucharaditas azúcar
- 3.5 g levadura de cerveza seca (o 12 g fresca)
- 2 pimientos (grandes)
- 2 berenjenas (grandes)
- 2 calabacines (grandes)
- 500 g provola ahumada
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto queso parmesano rallado
- al gusto orégano seco
Utensilios
- Bol
- Plancha de hierro fundido
- Piedra refractaria
Cómo hacer el pizzolo con verduras a la parrilla
En un bol grande reunid las dos harinas, haced un volcán y añadid la levadura, verted un poco de agua y el azúcar (servirá para activar la levadura) y mezclad para disolverlo todo. Integrad y en un rincón unid el aceite,
la sal y el resto del agua. Mezclad todo en el bol con una cuchara; si la masa os parece demasiado seca, añadid un poco más de agua: todo depende de la capacidad de absorción de las harinas. Dejad reposar 15 minutos, luego volcáis la masa sobre la superficie de trabajo, mejor sin añadir harina y trabajad haciendo pliegues con la técnica técnica «slap and fold».
Una vez obtenida una masa bastante elástica, no hace falta que esté lisa y homogénea; ponedla de nuevo en el bol, cubrid con film y dejad levar en un lugar cálido hasta que haya triplicado su volumen. El tiempo es relativo y depende de muchos factores: en verano pueden bastar 50 minutos, en invierno puede que no baste con 3 h.
Mientras la masa leva, limpiad los pimientos quitándoles semillas y nervios y cortadlos en 3-4 tiras. Colocadlos en la plancha bien caliente y cocinadlos durante 15 minutos, dándoles la vuelta cuando sea necesario. Pelad los calabacines y las berenjenas, y asadlos también por ambos lados durante 8-10 minutos. Recordad espolvorear con sal.
Una vez que haya levado, volcad la masa sobre la superficie enharinada y, sin desinflarla demasiado, divididla en tres porciones, formando con cada porción una bola y dándole forma con las manos.
Dejad fermentar los panecillos en un lugar cálido durante 30 minutos y, mientras tanto, colocad la piedra refractaria en la parte alta del horno y precalentadlo a la máxima temperatura que alcance vuestro horno; el mío llega a 240 °C. Dejad que la piedra se caliente bien hasta que el termostato indique que se ha alcanzado la temperatura. Como alternativa a la piedra refractaria, usad una plancha de hierro fundido lisa.
Retomad los panecillos y, uno por uno, abridlos con las manos dando forma a discos un poco más gruesos en los bordes y de aproximadamente medio centímetro en el centro.
Proceded como lo hace un pizzaiolo, pero dejando todo un poco más grueso.
Abrid el horno, sacad la piedra y, con rapidez, colocad sobre ella el disco de masa que habréis pinchado previamente con los dientes de un tenedor. Alternativamente, sacad la plancha del horno y colocad la focaccia sobre ella, luego volved a meterla inmediatamente en el horno. Coced 7-8 minutos a la máxima temperatura y sacad cuando el pizzolo esté cocido pero aún claro.
Calentad de nuevo la piedra o la plancha antes de proceder con las siguientes cocciones.
Al sacar los pizzoli, abridlos por la mitad con cuidado de no romperlos, dadles un chorrito de aceite y rellenad al gusto.
Yo elegí las verduras a la parrilla y provola dulce en lonchas. De los pimientos raspé la piel quemada ayudándome con un cuchillo.
Cubrid todo el relleno con la otra mitad del disco, dad un buen chorrito de aceite por encima, espolvoread con queso rallado y otra pizca de orégano y volved a pasar 5-6 minutos en el horno o hasta que esté dorado.
Proceded igual con los demás pizzoli.
La receta está lista y el pizzolo es perfecto para degustarlo al momento.
Las bases del pizzolo, aún sin rellenar y después de la primera fase de cocción, pueden congelarse y descongelarse cuando haga falta.

