Helado ligero de fresas sin heladera con yogur griego o frozen yogurt de fresa.
Me encanta el verano, pero justo cuando está a punto de llegar me entra la crisis solo al pensar en la prueba del bañador.
Así que cada año, justo después de Pascua, intento compensar los excesos del invierno controlando un poco la alimentación. Pero si cuando era muy joven perder kilos era facilísimo, tras tres hijos y muchos años, el asunto se ha vuelto un poco «complicado» y perder algún kilo se ha convertido en una empresa titánica, sin que ayude que mi cerebro se niegue a hacer dietas demasiado restrictivas.
Por eso intento encontrar alternativas golosas pero ligeras que no me hagan echar nada de menos y me mantengan feliz y satisfecha.
El helado ligero de yogur nace precisamente de esta situación, pero no os dejéis engañar: «light» en este caso no significa «sin sabor», porque este helado es realmente súper sabroso, súper cremoso y súper delicioso.
¿Listos? Preparémoslo juntos, pero antes, como siempre, os recuerdo que si queréis estar al día de mis recetas podréis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira estas recetas con fresas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 12 Horas
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 6-8
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g yogur griego
- 400 g fresas (rojas, aromáticas y maduras)
- 100 g miel (o al gusto, edulcorantes 0 calorías)
Utensilios
- Freezer
- Vassoio
- Robot da cucina para triturar
Preparación
Cubre una bandeja con film transparente, extiende el yogur y colócala en el congelador durante unas 8 horas.
Lava las fresas, quítales el rabito y córtalas en trocitos.
Congélalas también.
Cuando todo esté listo, vierte en el vaso del robot de cocina las fresas congeladas y el yogur troceado.
Añade la miel (o la estevia) y tritura hasta obtener la consistencia que desees.
Si hace falta, dale un par de golpes, mezcla y tritura de nuevo.
Sirve tu helado y conserva el resto en el congelador.
Para que vuelva a estar cremoso, déjalo unos diez minutos a temperatura ambiente, remueve un poco y sirve.
Si te ha gustado esta receta, también puedes ver:
–Helado rápido de limón sin heladera;
–Helado rápido stracciatella sin heladera;
–Barquillos para helado caseros sin lactosa, crujientes y dorados;
–Helado coppa del nonno, receta fácil sin huevos;
–Polo helado casero de chocolate negro;
Desde aquí, puedes volver a la INICIO y descubrir las nuevas recetas!
“En esta receta hay algunos enlaces de afiliación, por los que se obtiene una pequeña parte de los ingresos, sin variación de los precios. Son simplemente sugerencias de compra, sin ningún compromiso”.
Muchas recetas de helado «fácil» prevén el uso de nata vegetal; a mí no me gusta especialmente este producto, ni su sabor ni su textura. Por tanto, siempre que no seáis intolerantes a la lactosa, os recomiendo utilizar nata fresca. En verano es difícil montar la nata fresca, pero si seguís el procedimiento que os he indicado, no deberíais tener problemas.

