Albóndigas agridulces de naranja, muy tiernas, una receta que forma parte de nuestra colección dedicada a las albóndigas de carne: recetas de la abuela.
Las albóndigas en salsa agridulce con naranja, al igual que las Albóndigas de la abuela fritas o las Albóndigas en salsa a la siciliana, son uno de los platos preferidos de mi familia; además, soy siciliana y el agridulce es para nosotros un sabor que nos acompaña desde niños (lee: caponata de berenjenas ;-)).
Preparo este plato con frecuencia y he probado muchas versiones variando los ingredientes según lo que tenía en casa, así que muchas veces he hecho las albóndigas agridulces con vinagre, otras las he preparado al limón y muchas otras veces las he hecho en salsa agridulce con naranjas.
La versión de las albóndigas en salsa agridulce no fritas con zumo de naranja que vais a leer ahora es particularmente suave comparada con otras versiones; en la masa he añadido pan duro remojado, un truco que hace las albóndigas muy tiernas. Para que tuvieran aún más sabor, las dejé impregnarse con un sofrito de apio, zanahoria y cebolla. Estos ingredientes, junto con la salsa cremosa de naranja que queda en el fondo de la cocción, crean un acompañamiento sabroso para nuestro plato y una delicia que pide a gritos mojar pan!
Si estáis cansados de comer siempre lo mismo y buscáis una alternativa a las habituales albóndigas, probad esta receta: ¡os va a encantar!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 10 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 5
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Albóndigas agridulces de naranja: ingredientes…
- 500 g carne picada de ternera (o ternera)
- 2 huevos (medianos)
- 100 g pan duro
- al gusto leche (o agua)
- 60 g queso rallado (tipo grana o parmesano)
- 300 g zumo de naranja (recién exprimido)
- 100 g vino blanco
- 1 zanahoria (grande)
- 1 cebolla (grande)
- 1 tallo apio
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- al gusto harina 00
- 1 cucharada miel (o azúcar, rasa y solo si las naranjas fueran ácidas)
Utensilios
- 1 Sartén
- 1 Bol
Albóndigas agridulces de naranja: preparación…
Para obtener albóndigas suaves y sabrosas, tanto al horno como en sartén, siempre es mejor empezar con un ingrediente secreto: el pan duro remojado, preferiblemente casero o de sémola re-molida.
Si no tenéis pan duro, utilizad pan fresco pero emplead menos líquidos.
Cortad el pan en trozos, colocadlo en un bol y verted leche (o agua) tibia; esperad a que se rehidrate y desmenuzadlo con las manos hasta obtener una pasta.
Poned la carne picada en un bol, añadid los huevos, el queso rallado, una pizca de sal, los dos huevos y todo el pan remojado.
Trabajad con las manos hasta obtener una mezcla homogénea y dejad reposar 10 minutos.
Formad bolitas con la mezcla, hacedlas un poco más grandes que una nuez y pasadlas por harina.
Pelad y picad la zanahoria y la cebolla, picad también el tallo de apio, sin hojas.
Poned todo en una sartén amplia y rehogad con un buen chorro de aceite de oliva.
Cuando el sofrito esté pochado, colocad las albóndigas en la sartén, dejadlas unos minutos a fuego medio y dadles la vuelta.
Flambead con vino blanco; no os preocupéis, en la cocción el alcohol se evaporará dejando solo un aroma agradable.
Cuando el vino haya evaporado, añadid el zumo de naranja, ajustad de sal y cocinad a fuego moderado hasta que en el fondo se forme una deliciosa cremosidad.
Si vuestras naranjas fuesen demasiado ácidas, poned mitad zumo y mitad agua y, si hace falta, añadid una cucharada de miel o azúcar.
Nuestras albóndigas en salsa agridulce con cebolla y zumo de naranja están listas; solo queda llevarlas a la mesa tras 10 minutos de reposo.
Podréis preparar las albóndigas con antelación y, un poco antes de servirlas, añadir un poco de agua y esperar a que la salsa vuelva a espesarse. Parecerán recién hechas.
Puedes preparar las albóndigas con antelación y, un poco antes de servir, añadir un poco de agua y esperar a que la salsa vuelva a espesarse. Parecerán recién hechas. Conserva las que sobren en la nevera, bien cerradas en un recipiente hermético, y consúmelas en 24 h, tras calentarlas con un poco de agua en sartén o en el microondas.

