Pan brioche sin huevos ni mantequilla con un sabroso relleno de chocolate negro, la receta para un desayuno sano y delicioso
Domingo por la mañana, es casi el amanecer, me despierto y ya no consigo volver a dormirme. La Navidad se acerca, hay mucho trabajo, la mente trabaja y el sueño se va: ¿qué hago?
En silencio me pongo la bata y sin ni siquiera quitarme el pijama corro a la cocina a meter las manos en la masa y así, transformar pocos ingredientes en algo rico ya me pone de buen humor.
Amaso despacio y con cuidado, lo hago con las manos porque la amasadora despertaría a todos, dejo que fermente, me siento en el sofá y en un instante los ojos se cierran y retomo mi descanso. Me despierto un par de horas después o poco más, justo a tiempo para formar mis bollitos dulces de pan brioche con yogur sin huevo ni mantequilla, esponjosos y aromáticos y dejar que su aroma despierte al resto de la familia…
Os dejo la receta; nunca se sabe si también vosotros una linda mañana de diciembre no conseguís dormir…
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Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 12
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Pan brioche sin huevos ni mantequilla con chocolate negro: ingredientes…
- 300 g harina Manitoba
- 300 g harina 00
- 350 g yogur griego (natural)
- 50 g aceite de semillas de girasol
- 150 g leche (tibia)
- 5 g sal
- 120 g azúcar
- 1 cucharadita esencia de vainilla
- q.b. ralladura de naranja (ecológica)
- 200 g chocolate (negro)
- 3.5 g levadura seca de panadero (o 12 g fresca)
Herramientas
- 1 Bol
- 1 bandeja
Pan brioche sin huevos ni mantequilla con chocolate negro: preparación…
Recoged la harina en un bol, echad la levadura y un poco de leche tibia, añadid el azúcar y el resto de la leche, mezclad y añadid después el yogur, el aceite y la sal.
Integrad todo en el bol mezclando con una cuchara, incorporad la esencia de vainilla y la ralladura de naranja.
Integrad en el bol mezclando con una cuchara, añadid la esencia de vainilla y la ralladura de naranja.
Amasad en el bol con las manos y tras unos minutos pasad la masa a la superficie de trabajo.
Trabajad la masa, que al principio estará pegajosa, levantándola y doblándola sobre sí misma, resistiendo la tentación de añadir harina.
Por supuesto, cada paso también se puede hacer con la amasadora si lo preferís.
Amasad durante al menos diez minutos; cuando veáis que la masa ha ganado consistencia, separadla de la superficie con una rasqueta y formad una pieza redonda.
Ponéis la pieza en un bol, cubrid con film y dejad fermentar en un lugar cálido hasta que doble su volumen.
Tomará entre 2 y 3 horas a 28°C; si podéis, dejadla en el horno con la luz encendida.
Cuando la masa haya doblado su tamaño, divididla en 12 porciones y formad bolitas.
Una vez doblada la masa, divididla en 12 porciones de unos 100 g cada una y formad bolitas.
Abriros las bolitas y formad discos que sean más gruesos en el centro; colocad un buen trozo de chocolate y cerrad llevando los bordes hacia el centro, sellando bien.
Colocad las bolitas en una bandeja forrada con papel de horno, juntándolas entre sí. Para la cocción yo no opté por una bandeja normal, sino por una plancha de hierro fundido natural sin recubrimientos químicos, con propiedades antiadherentes. Las ollas y sartenes de hierro fundido como la mía tienen la extraordinaria capacidad de distribuir el calor de forma uniforme, natural y constante, simulando la cocción en horno de piedra y proporcionando productos crujientes y caseros como los que hacían las abuelas. Además, la ausencia de recubrimientos químicos garantiza alimentos libres de sustancias tóxicas. Dejad fermentar todo otros 35-40 minutos y cuando hayan doblado su tamaño, pincelad con huevo batido y hornead en horno estático a 170°C durante 35-40 minutos.
Si usáis una plancha de hierro fundido, colocadla en la base del horno para que se caliente bien y cocine su contenido.
Sacad las brioches del horno, dejad entibiar y servid.
Servid las brioches aún tibias; estarán esponjosas y el corazón de chocolate será cremoso y delicioso.
Notas sobre conservación y consejos
Conservad las que sobren dentro de una bolsa de plástico para alimentos y, si os sobran para el día siguiente, calentadlas unos segundos en el microondas; volverán a estar buenísimas.
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