La charlotte es uno de los postres de pastelería más queridos: soletillas crujientes, una crema delicada con fruta fresca y una capa de nata montada que conquista a todos, desde los más pequeños hasta los mayores.
Hoy os propongo mi versión: la Charlotte de fresas. Rica, fresca y cremosa en su punto, perfecta para sorprender a vuestros invitados y hacer especial cualquier ocasión.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 10
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes
- 400 g soletillas
- 400 g crema pastelera
- 250 g fresas (más las necesarias para decorar)
- 200 ml nata para montar
- 50 ml maraschino
- 250 ml agua
- 100 g azúcar
Utensilios
- Molde desmontable redondo de 22 cm
- Batidora de varillas
Preparación
Para preparar la charlotte de fresas comenzad preparando la crema pastelera siguiendo la receta aquí y dejadla enfriar completamente.
Mientras tanto, preparad el almíbar de maraschino: en un cazo verted el agua y el azúcar, calentad hasta que el azúcar se disuelva por completo y luego añadid el maraschino. Mezclad y retirad del fuego, dejando enfriar por completo.
Montad la nata ya azucarada y conservadla en el frigorífico hasta el momento de montar la tarta.
Triturad la mitad de las fresas e incorporadlas a la crema pastelera ya fría, obteniendo una crema aromatizada y delicada lista para la composición de la Charlotte.Ahora pasamos al montaje de la Charlotte.
Tomad un molde redondo de 22 cm con aro desmontable. Extendé un ligero velo de nata montada en la base y colocad las soletillas formando una corona a lo largo de los bordes del molde.
Pasad otras soletillas por el almíbar de maraschino y colocadlas en la base, sobre el velo de nata, formando la primera capa.
Agregad una capa generosa de crema de fresa, seguida de fresas cortadas en rodajas. Repetid con una segunda capa de soletillas empapadas en el almíbar, crema y fresas, y cerrad con una última capa de soletillas.
Cubrid la tarta con la nata montada hasta el borde, alisándola bien con una espátula. Decorad al gusto con las fresas restantes y, si queréis, más nata.
Dejad reposar en el congelador al menos 3 horas. Antes de servir, sacadla al menos 40 minutos antes, abrid con cuidado el aro y desmoldad con atención para mantener intacta la estructura de la tarta.
Os recomiendo el set de moldes redondos desmontables en 3 medidas haz clic aquí.
Contenido con afiliación
Consejos y conservación
La Charlotte de fresas se conserva en el congelador durante una semana o en el frigorífico durante 2 días.
Otras recetas:
Brazo de fresas y nata
Rollitos de calabacín
Pan con romero y harina de trigo duro

