La pechuga de pollo a la pizzaiola es un segundo plato fácil y rápido para la cocina de todos los días.
Un segundo perfecto para una alimentación sana y ligera porque como aliño tiene sólo dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
La idea versátil para preparar cuando apetece una receta sabrosa como alternativa a la habitual pechuga de pollo a la plancha o empanada.
La pechuga de pollo a la pizzaiola es un segundo sabroso y jugoso en el que mojar pan en la salsita de tomate fresco; la carne se enharina primero, se pasa por huevo y se dora en la sartén.
A continuación, se pasa por el horno para darle un ligero gratinado.
¡Una receta más fácil de hacer que de decir!
- Métodos de Cocción: Horno, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 150 g de filetes de pechuga de pollo
- 1 huevo
- 2 tomates San Marzano
- 3 cucharadas de queso Grana rallado
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 diente de ajo
- cantidad necesaria de harina de arroz
- al gusto de sal
- al gusto de albahaca
Pasos
En una sartén pequeña vertemos una cucharada de aceite de oliva virgen extra y un diente de ajo; añadimos los tomates cortados en trozos pequeños.
Añadimos sal, pimienta y albahaca.
Cocinamos durante unos diez minutos, añadiendo, si es necesario, un poco de agua. La salsa no debe quedar demasiado espesa.
Tras preparar la salsa, pasamos a preparar la pechuga de pollo.
Salpimentamos la carne y la pasamos por la harina de arroz y luego por el huevo batido.
Ponemos otra sartén al fuego con la otra cucharada de aceite de oliva virgen extra.
Doramos la carne por ambos lados.
En una pequeña fuente para horno vertemos la mitad de la salsa y colocamos encima la carne.
Cubrimos con la salsa restante y espolvoreamos por encima el Grana.
Horneamos a 220° durante unos 15-20 minutos para gratinar.
La receta de la pechuga de pollo a la pizzaiola permite que la carne se mantenga tierna y jugosa, haciendo el plato apreciado incluso por los niños.

