Para esta receta he transformado los garbanzos en una crema aterciopelada y envolvente, una especie de passata de garbanzos aromatizada con romero, mientras que las gambas las he escaldado unos minutos para resaltar su dulzura y su textura. Así nace mi crema de garbanzos con gambas, un encuentro perfecto entre tierra y mar: un primer plato fácil y rápido, pero al mismo tiempo elegante y lleno de sabor.
La receta prevé el uso de garbanzos ya cocidos, para reducir tiempos en la cocina. Yo, cuando puedo, prefiero prepararlos en casa: si queréis intentarlo os recomiendo leer cómo cocer los frijoles secos y frescos, encontraréis consejos útiles para obtener legumbres tiernas y sabrosas. Si por el contrario tenéis poco tiempo, podéis usar los ya listos: el resultado seguirá siendo excelente.
Los garbanzos están entre las legumbres que uso con más frecuencia en mis preparaciones: desde aperitivos como tostas con crema de garbanzos y cebolla roja hasta snacks sabrosos como los garbanzos crujientes, y muchas otras recetas sanas y sabrosas. Esta vez he elegido combinarlos con pescado para crear un plato completo, nutritivo y rico en proteínas, perfecto para cualquier estación.
¿Y si os estáis preguntando si gustó… os digo solo que mi hijo repitió al instante!
Nos vemos en la próxima receta… y mientras tanto, ¡poned la mesa!
PRUEBA TAMBIÉN:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g gambas peladas, congeladas (o frescas)
- Unos tallo perejil
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra en granos
- 500 g garbanzos cocidos
- 1 chalota
- 1 cucharadita passata de tomate
- 1 ramita romero
- 1 vaso agua (o caldo vegetal)
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- al gusto aceite de oliva virgen extra
Utensilios: garbanzos y gambas
- Cacerolas
- Pasapurés
Receta: crema de garbanzos y gambas
En una cacerola, poned a hervir agua con sal junto con unos tallos de perejil lavados y algunos granos de pimienta negra. Añadid las gambas peladas y cocedlas durante 5-7 minutos, hasta que estén tiernas y ligeramente rosadas. Escurridlas y reservad.
En una cazuela, sofreíd una chalota picada con 2 cucharadas de aceite. Añadid después los garbanzos ya cocidos y escurridos y una ramita de romero para aromatizar, y dejad que todo se impregne de sabor durante unos 5 minutos. Pasad los garbanzos por un pasapurés (o usad un batidora de mano) y, con la ayuda de un vaso de agua o caldo vegetal, reducid los garbanzos a un puré liso.
Transferid el puré a una cacerola amplia, añadid una cucharada de passata de tomate y una ramita de romero, y ajustad de sal y pimienta. Coced a fuego lento unos 10 minutos. Si preferís una crema más lisa, añadid más agua poco a poco hasta obtener la consistencia deseada.
La crema de garbanzos está lista para servir: repartidla en 4 cuencos, colocad en el centro las gambas cocidas y terminad con un chorrito de aceite en crudo. Una receta rica, cremosa y sabrosa, perfecta para sorprender a vuestros invitados. ¡Buen provecho!
Conservación y consejos
Conservación: la crema de garbanzos puede conservarse en el frigorífico durante 2-3 días dentro de un recipiente hermético. Las gambas cocidas deben conservarse por separado, también en el frigorífico, y consumirse en 1-2 días. Si queréis mantener la crema más lisa, al calentarla podéis añadir un poco de agua o caldo vegetal.
Consejos: usad caldo vegetal en lugar de agua para obtener una crema más sabrosa.
Si usáis caldo comercial o passata de tomate preparada, comprobad siempre la etiqueta para aseguraros de que están certificados sin gluten, así la receta sigue siendo segura también para quienes tienen intolerancias.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Puedo usar la batidora de mano para la crema de garbanzos?
Sí, ¡absolutamente! La batidora de mano es ideal para obtener una crema lisa y aterciopelada directamente en la cacerola o en un recipiente alto. Si la crema queda demasiado espesa, añadid un poco de agua o caldo vegetal poco a poco hasta alcanzar la consistencia deseada.

¿Con qué puedo sustituir las gambas?
También funcionan bien las colas de langostino y los camarones pequeños.
¿Cómo evitar que las gambas se vuelvan correosas?
Cocedlas solo unos minutos hasta que se vuelvan rosadas y tiernas. Evitad cocerlas en exceso o recalentarlas demasiado tiempo.

