Galletas de coco y chocolate sin huevos: ¡receta fácil y rápida!
Si te apetece algo dulce pero te has dado cuenta de que no tienes huevos en la nevera, o simplemente buscas una galleta más ligera de lo habitual, esta es la receta para ti.
Son esos clásicos dulces salvamerienda que se preparan en un momento ensuciando solo un bol. Lo bueno de estas galletas es que huelen mucho a coco y tienen trozos de chocolate que las hacen súper golosas.
Prepararlas es muy sencillo: no hace falta la amasadora ni aparatos raros, basta con un tenedor o las manos. Se mezcla todo, se forman bolitas y al horno.
Son perfectas para el desayuno, para mojar en la leche (también vale la vegetal) porque se mantienen compactas, pero también son geniales por la tarde para calmar el hambre o después de cenar cuando te entra el antojo de algo dulce.
Llévalas a la oficina o prepáralas para la merienda de los niños: gustan a todos porque son sencillas y saben a casero.
Vamos a ver ya cómo preparar las galletas de coco y chocolate sin huevos.
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También te pueden gustar estas recetas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 25Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 200 g harina 00
- 120 g azúcar
- 60 g coco rallado (rápé)
- 100 g leche
- 90 g aceite de girasol
- 100 g chocolate negro (en trocitos)
- 8 g levadura en polvo para repostería
Utensilios
- 1 Bol
- 1 Tenedor
- 1 Bandeja para horno
- 1 Papel de horno
Cómo preparar las galletas de coco y chocolate sin huevos
En un bol grande vierte la leche, el aceite y el azúcar. Mezcla con el tenedor para disolver un poco el azúcar.
Añade la harina, la fécula, la levadura y el coco. Sigue mezclando con el tenedor hasta que veas que la masa queda más compacta, luego usa las manos para compactarla bien.
Añade los trozos de chocolate y trabaja un poco más la masa para que se distribuyan por todas partes.
Toma porciones de masa, forma bolitas del tamaño de una nuez y aplástalas un poco con la palma de la mano. Colócalas en la bandeja con el papel de horno, dejando un poco de espacio entre ellas.
Hornea en horno precalentado, en modo estático a 180 grados, durante unos 12-15 minutos. Vigílalas: en cuanto veas que los bordes empiezan a dorarse, sácalas. Aunque te parezcan blandas, no te preocupes: se endurecen al enfriarse.
Nada más sacarlas del horno, déjalas reposar en la bandeja unos 10 minutos aproximadamente.
Si quieres, antes de servir espolvorea con azúcar glas.
Conservación
Guárdalas en un tarro de vidrio o en una caja metálica. Se mantienen buenas y crujientes durante casi una semana.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo sustituir la fécula?
Si no tienes fécula, puedes usar almidón de maíz.

