Las galletas saladas de queso son sabrosas y crujientes y se pueden servir en cualquier momento del día, perfectas para el aperitivo, la merienda y tras la cena.
Estas galletas, elaboradas con queso Parmigiano Reggiano rallado o Grana Padano, combinan bien con embutidos, surtidos de quesos, aceitunas rellenas y mucho más. Divertíos sorprendiendo a los invitados con todas las combinaciones que acompañan a las galletas saladas de queso.
Además, si queréis seguir en la misma línea, os propongo probar también la deliciosa crema de queso para untar o la sabrosa crema de pecorino de sabor envolvente.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Porciones: 18Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 220 g harina 00
- 90 g aceite de girasol
- 50 g Parmigiano rallado
- 1 huevo
- 2 cucharadas agua
- 1 1/2 cucharadita cúrcuma en polvo
- 2 pizcas sal
- 1 cucharadita levadura instantánea para preparaciones saladas
- al gusto copos de avena
indefinido
Preparación
1 – En un bol poned todos los ingredientes, excepto los copos de avena.
2 – Formad una masa compacta y dejadla reposar 30 minutos en el frigorífico.
3 – Precalentad el horno. Mientras tanto preparad las galletas que colocaréis en una bandeja de horno antiadherente.
4 – Tomad una pequeña porción de masa, formad bolitas, aplastadlas entre las manos y colocad las galletas en la bandeja.
5 – Espolvoread sobre las galletas de queso un pellizco de copos de avena.
6 – Hornead a 180 °C durante 15-18 minutos hasta que estén ligeramente doradas.

