Hay algo que he aprendido tras años de experimentos en la cocina: cuando una receta nace por casualidad, a menudo es la que conquista más corazones. La tarta de manzana sin harina llegó a mi vida así, en una tarde en la que me apetecía algo dulce, ligero y aromático… pero la despensa no colaboraba. Nada de harina, cero excusas. Y entonces dejé que fueran las manzanas las que hablaran.
¿El resultado? Una tarta suave, jugosa, naturalmente sin gluten, que huele a hogar y a meriendas tranquilas. De esas recetas que te hacen pensar: “¿Por qué no la descubrí antes?”. Perfecta para quien busca un postre sencillo, genuino, sin demasiadas florituras pero con mucha sustancia. Y sobre todo ideal para quien quiere un postre más ligero, rico en fruta y sin harinas refinadas.
En este artículo te cuento cómo preparar mi tarta de manzana sin harina, con todos los trucos para obtener una textura cremosa e irresistible. Una receta fácil, rápida y apta para todos: celíacos, intolerantes o simplemente amantes de los dulces caseros. Prepárate: perfumará toda la cocina.
Asegúrate de usar ingredientes certificados sin gluten si la tarta va destinada a personas celíacas.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 8 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 3 manzanas golden o reineta
- 2 huevos
- 100 g azúcar
- 150 g yogur natural (entero o griego)
- 70 g almendras picadas
- 60 g fécula de patata (naturalmente sin gluten)
- 30 ml aceite de semillas
- 1 cucharadita levadura para repostería
- 1 cucharadita canela
- zumo de medio limón
- 1 pizca sal
- al gusto azúcar glas ((para decorar))
Herramientas
- 1 Molde Tescoma
Preparación
Poner todo en un bol y añadir el zumo de limón. Mezclar y dejar reposar;
En un bol batir los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
Añadir el yogur, el aceite, la canela y la pizca de sal.Incorporar las almendras picadas, la fécula y la levadura. Mezclar hasta obtener una masa lisa y blanda.
Meter las manzanas en la masa. Deben ser muchas, apenas envueltas por la crema: esto es lo que hace que la tarta de manzana sin harina quede tan jugosa y tierna;
Verter la mezcla en un molde forrado con papel de horno. Hornear en horno estático a 180°C durante 45–50 minutos. La superficie debe dorarse ligeramente y el centro quedar húmedo;
Dejar enfriar completamente antes de desmoldar;
Espolvorear con azúcar glas
Con yogur griego la tarta queda aún más cremosa;
La tarta está incluso mejor al día siguiente

