Tarta Bosque Negro con Moras: Receta Original y Espectacular

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¡Bienvenidos a mi cocina! Hoy os llevo a Alemania, pero con un toque goloso y original: la Tarta Bosque Negro con moras es un pilar de la pastelería internacional, normalmente querida por la combinación de chocolate y cerezas.

En esta versión, sin embargo, he decidido dar un matiz más salvaje y sofisticado usando las moras frescas.
El contraste entre la intensidad del bizcocho de cacao, la suavidad de la nata montada y el ligero toque ácido de las moras es simplemente divino.

Esta tarta fue el regalo para un cumpleaños especial, el de mi sobrina que cumplía 15 años, así que no pude fotografiar la porción… pero os aseguro que desapareció en un suspiro y el interior era una nube de nata y moras.

Para rematar, una oblea de chocolate negro casera que aporta altura y crocancia. ¿Listos para descubrir cómo preparar este capricho? Vamos, justo debajo de la foto como siempre a ver qué hace falta para la Tarta Bosque Negro con moras 😉

¡Hasta pronto con la próxima receta, Ana Amalia!

Tarta Bosque Negro un clásico intemporal
  • Dificultad: Media
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 4 Horas
  • Tiempo de preparación: 45 Minutos
  • Porciones: 8 Personas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Alemana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para la Tarta Bosque Negro con Moras

  • 6 huevos (medianos, a temperatura ambiente)
  • 150 g azúcar
  • 120 g harina 00
  • 30 g cacao amargo en polvo
  • 1 pizzico sal
  • 500 g nata para montar
  • 80 g azúcar glas
  • 250 g moras (frescas, o cerezas para la versión original)
  • 100 g chocolate negro 70% (para las virutas y la oblea)
  • 100 ml agua
  • 50 g azúcar
  • 1 cucchiaio licor (tipo kirsch u otro, opcional)

Utensilios

  • 2 Bol
  • 1 Batidora de varillas eléctrica
  • 1 Molde para tartas desmontable de 22 cm

Preparación Tarta Bosque Negro

  • Empezad montando los huevos con el azúcar y una pizca de sal durante al menos 15 minutos, hasta que la mezcla esté clara y espumosa.

    Tamizad juntos la harina y el cacao e incorporadlos con cuidado a mano, con movimientos de abajo hacia arriba.

  • Verted en un molde de 22-24 cm engrasado y hornead a 180°C durante unos 30 minutos. Dejad enfriar completamente.

    Mi consejo: Si podéis, preparad el bizcocho el día anterior y conservadlo envuelto en film; una vez bien reposado será mucho más fácil de cortar y no se desmenuzará.

  • Mientras se hornea la tarta, derretid el chocolate negro al baño maría.

  • Para la oblea: pintad una tira de chocolate fundido sobre un papel de horno.

    Colocad el papel sobre un rodillo para darle la forma curva y metedlo en la nevera a endurecer.

  • Para los lados: rallad el resto del chocolate o usad un pelapatatas para crear virutas finas.

  • Llevad a ebullición el agua y el azúcar para el almíbar, luego dejad enfriar (añadid el licor si os apetece).

  • Montad la nata bien fría con el azúcar glas hasta que esté firme y brillante. Conservadla en la nevera hasta su uso.

  • Cortad el bizcocho en tres discos.

    Colocad el primer disco en el plato de servir y empapadlo ligeramente.

  • Rellenad con una capa de nata y distribuíd una parte de las moras troceadas (reservad las más bonitas para la decoración final).

  • Repetid con el segundo disco.

    Cerrad con el tercer disco, empapadlo y cubrid toda la tarta (parte superior y laterales) con una capa fina de nata.

  • Cubrid los lados y la superficie con las virutas de chocolate. Haced rosquillas de nata con una manga pastelera alrededor del borde superior y en la base de la tarta.

  • Colocad una mora sobre cada rosquilla superior y, por último, situad con cuidado vuestra oblea de chocolate curva en el centro.

    Nota sobre la conservación de la oblea: > Para mantener la oblea perfectamente brillante y crujiente, os recomiendo añadirla a la tarta sólo poco antes de servirla. El chocolate negro teme la humedad de la nevera: si preparáis la tarta con antelación, conservad la oblea a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco, protegida con una campana de cristal o en un recipiente hermético, y colocadla en el último momento. Así evitaréis que pierda su curvatura característica o que aparezcan antiestéticas gotas de condensación.

  • Un consejo más: Dejad reposar la tarta en la nevera al menos 3-4 horas antes de servir; los sabores se integrarán perfectamente y el corte quedará impecable.

Conservación, consejos y variantes para la Tarta Bosque Negro

En la nevera: La Tarta Bosque Negro se conserva en la nevera un máximo de 2-3 días, preferiblemente bajo una campana para tartas.

En el congelador: Puedes congelar solo el bizcocho de cacao (bien envuelto en film) hasta un mes.

Versión sin alcohol: Si hay niños, sustituye el licor del almíbar por zumo de mora o simplemente por un poco de sirope de vainilla.

Bosque Blanco: Puedes invertir los colores usando un bizcocho clásico (sin cacao) y decorando con virutas de chocolate blanco para un efecto de «nieve» más marcado.

Atención a las moras: Asegúrate de que las moras estén perfectamente secas después de lavarlas; el agua residual podría manchar la nata o hacer que se corte.

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FAQ (Preguntas y Respuestas) Tarta Bosque Negro

  • ¿Puedo usar moras congeladas en lugar de frescas?

    Sí, pero con una precaución: no las añadas directamente a la nata porque soltarían demasiado líquido al descongelarse. Te recomiendo cocinarlas unos minutos en una sartén con una cucharada de azúcar para hacer una especie de compota, dejarla enfriar bien y usarla para el relleno. Para la decoración exterior, eso sí, las frescas son insuperables.

  • ¿Por qué mi nata se ha cortado a las pocas horas?

    La nata para repostería debe montarse muy firme. Si la tarta va a estar fuera de la nevera un rato (por ejemplo durante una comida), puedes añadir una cucharadita de «fix» para nata (estabilizante) mientras la montas, o usar una parte de mascarpone para darle más estructura.

  • No tengo rodillo para la oblea, ¿qué puedo usar?

    ¡Ningún problema! Puedes usar una botella de vidrio (limpia y a temperatura ambiente) o incluso el tubo interior de un rollo de papel de cocina vacío, forrado eso sí con film transparente o papel de horno. Lo importante es tener una superficie cilíndrica que dé la curva.

  • ¿Puedo preparar la tarta con mucha antelación?

    Lo ideal es montarla por la mañana para la noche, o como máximo el día anterior. Al ser una tarta a base de nata fresca, después de 48 horas tiende a perder frescura y la base puede empaparse en exceso.

Imagen del autor

Ana Amalia

Del entrante al postre en un abrir y cerrar de ojos.

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