La tarta salada esponjosa de espinacas forma parte de esas categorías que me gusta llamar «salva-cena» y «vacía nevera», que nos ayudan cuando tenemos poco tiempo para cocinar o cuando no sabemos qué preparar, sin renunciar al sabor. Esta tarta salada rústica, de textura suave y húmeda, es deliciosa tanto caliente como fría, perfecta como aperitivo, para un tentempié o como comida para llevar. Es una receta muy fácil y, según la ocasión, se puede personalizar cambiando las verduras, añadiendo otros ingredientes, modificando la forma, etc.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 35 Minutos
- Porciones: 8
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 250 g harina 00
- 25 g fécula de patata
- 1 sobre levadura para tartas saladas
- 3 huevos medianos
- 6 g sal fina
- al gusto pimienta
- 200 g espinacas en hojas
- 2 cucharadas mezcla de Grana Padano y pecorino romano
- 75 ml aceite de semillas
- 120 ml leche
- 1 pellizco azúcar granulado
Utensilios
- 1 Molde de 24 cm.
- 1 Centrífuga
Preparación
Lavamos las hojas de espinacas y las dejamos escurrir bien; después las picamos muy finas con el cuchillo.
Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve firme.
Precalentamos el horno a 180 °C.
Tamizamos la harina, la fécula y la levadura juntos y los volcamos en un bol.
Añadimos también el resto de los ingredientes (espinacas picadas, sal, pimienta recién molida, yemas, aceite, leche, el pellizco de azúcar y los quesos rallados).
Mezclamos muy bien los ingredientes con una cuchara de madera.
Por último, incorporamos las claras, poco a poco y con delicadeza, con un movimiento envolvente de abajo hacia arriba para no bajarlas.
Cuando las claras estén completamente incorporadas, vertemos la mezcla en un molde forrado con papel de horno.
Golpeamos el molde con suavidad sobre la encimera para que la mezcla se distribuya de manera uniforme e introducimos en el horno a altura media, ya caliente, durante aproximadamente 20-25 minutos, según el horno (estático o ventilado) y según si cocina simultáneamente por arriba y por abajo.
En mi caso, con horno de gas estático y cocción solo por abajo, la tarta salada esponjosa de espinacas tardó 25 minutos en cocerse perfectamente. Sacadla inmediatamente, para evitar que el calor residual del horno la reseque demasiado.
Antes de cortar nuestra tarta salada esponjosa de espinacas, dejadla enfriar unos diez minutos.
Una idea más. Cortad la tarta por la mitad y rellenadla con una crema salada o con embutidos y quesos.

