Leche de soja casera

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Aquí estoy, mi leche de soja casera ¡está lista! 😃
Me dio bastante guerra, debo decirlo, pero no me rendí. ¡No, para nada!

Antes de escribir este artículo hice mil experimentos y, sobre todo, probé mi leche de soja en varias recetas. Tengo que ser sincera: no me salió perfecta a la primera.
Tras varias elaboraciones con resultados que no me convencían y que me hicieron pensar que la leche de soja casera no era para mí, finalmente descubrí algo decisivo: la leche de soja que había preparado hasta entonces tenía siempre un olor y un sabor a legumbre demasiado marcado para mi gusto, y aunque la endulzara no me gustaba. Seguía siendo excelente como ingrediente en muchas recetas, pero no me convencía como bebida.
Me costaba entender por qué la hecha en casa era tan distinta —y peor— que la envasada. La leche de soja envasada la compro desde hace años y siempre me ha gustado tanto la versión azucarada como la sin azúcar o mezclada con arroz, de la que ya os he hablado (usada, por ejemplo, en la crema de café y en la mayonesa).
Como otras bebidas vegetales envasadas, la leche de soja comercial contiene, además del azúcar, aceite, sal y aromas, cosas que yo nunca he añadido a propósito, como tampoco las añadí en la leche de avena. Y no, el problema no era la falta de aceite o de sal.

En una de mis investigaciones tuve un golpe de suerte. Leyendo por casualidad el ya clásico blog de Bressanini, encontré un artículo que parecía estar esperando que yo lo leyera, 😄 este artículo contiene una información muy útil que resolvió todos mis problemas. Lo probé de inmediato y, de hecho, es realmente eficaz.
De repente mi opinión sobre la calidad de la leche de soja casera cambió por completo, en una sola elaboración.

Leed la receta y ¡probadla vosotros también!

゜゜゜

Además de la crema de café y la mayonesa mencionadas antes, os dejo otras 3 recetas en las que podéis usar la leche de soja casera:

leche de soja casera
  • Dificultad: Media
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 1 Día
  • Porciones: 1 litro
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 100 g soja seca (tras el remojo pesarán 240-250 g)
  • 1 l agua
  • 1 cucharada azúcar de caña

Utensilios

  • Olla
  • Cuenco
  • Batidora de mano
  • Colador

Pasos

  • Poner la soja en remojo durante 24 horas, cambiando el agua (yo la cambié dos veces).

    👉 El remojo, y la eliminación del agua de remojo, son necesarios para eliminar los fitatos y otros antinutrientes presentes en la soja.

    Y esto es lo que aprendí de Bressanini: no dejéis el bol (con la soja en remojo) a temperatura ambiente, sino que ponedlo en el frigorífico. El motivo, y cito sus palabras: “el remojo en frigorífico reduce la formación de olores y sabores no deseados”.
    Por tanto… sí, si se quiere se pueden dejar también a temperatura ambiente, pero después de mi experiencia yo sinceramente ya no lo hago. Al sacar el bol del frigorífico la soja no desprende ningún olor, mientras que antes, cuando la dejaba en la cocina a temperatura ambiente, el olor de los granos de soja remojados se notaba.
    Si leéis el artículo de Bressanini veréis que yo utilicé métodos y tiempos algo diferentes. Tras varias pruebas establecí mi propio procedimiento, y estoy segura de que cada uno podrá adaptar sus experiencias a estas instrucciones o a los muchos artículos que hay por la red. Aunque hay datos básicos que conviene respetar.

    Bien, dicho esto, proceded así:
    Tras 24 horas (aunque se puede alargar unas horas más) y dos cambios de agua, sacad el bol del frigorífico, escurrid los granos y enjuagadlos bajo el agua corriente.

    Ponédlos en una olla y añadid un litro de agua.

    👉 Usad una olla amplia porque durante la ebullición se formará espuma.

    Triturad todo con una batidora de mano.

    La primera espuma yo la quité ya en esta fase, justo después de triturar. Para retirarla utilizad una espumadera o un cucharón.

    Llevad a ebullición y dejad hervir a fuego lento con la tapa colocada a medias durante 15-20 minutos.

    ☝ Atención con la espuma: de vez en cuando levantad la tapa y retiradla. Si la espuma tiende a salir fuera aunque el fuego esté bajo, probablemente la olla sea demasiado pequeña.

    Tras los 15-20 minutos, apagad el fuego y dejad templar; después filtrad usando un paño o un colador de malla fina (ver “Cómo filtrar” en las notas al final).

    Después del filtrado endulzad al gusto; yo usé una cucharada colmada de azúcar de caña.

    La leche de soja obtenida se puede conservar en el frigorífico 3-4 días, cerrada en un envase o botella, pero si la usáis para vuestras recetas (en las que pueda sustituir a la leche de vaca) veréis que la acabaréis enseguida. 😉

    Para beber sola, a mi me gusta fría, recién sacada del frigorífico.

    ¿Y a vosotros, cómo os gusta más?

    leche de soja casera
  • Cómo filtrar: He probado a filtrar la leche tanto con un simple colador de malla fina (como hago con la leche de avena) como con un paño. No hay una gran diferencia en el resultado de la leche, salvo que usando el colador queda más poso y usando el paño el depósito es casi inexistente. He comprobado que con el colador cierta cantidad de leche se queda retenida por la soja triturada (el okara), y aun apretando la mezcla con una cuchara no se consigue extraer todo el líquido como se hace al escurrir el okara con el paño (se obtiene aproximadamente medio vaso de leche más). Al final decidí que para mí el mejor método es el paño, ya que el okara, la mezcla de soja que queda en el paño, resulta más seca y se presta muy bien a ser reutilizada.

    Esterilización del paño: Se puede usar un paño común; lo importante es que no tenga restos de detergente o suavizante. A mí me da miedo que puedan transferirse trazas u olores de detergente a la leche, por eso siempre hiervo el paño antes de usarlo. De hecho he reservado un par de paños para este tipo de usos (por ejemplo el paño también se usa cuando se hace el queso untable, allí también cuento cómo manejar los paños) y evito lavarlos en la lavadora con la otra ropa.

    okara de soja
  • Uso del okara: ¡No tiréis el okara! Si no podéis usarlo de inmediato se puede conservar varios días en el frigorífico cerrado en un recipiente. Puede añadirse a la masa de pan y focaccias o usarse para hacer unas riquísimas croquetas (lo contaremos) (AQUÍ encontráis las croquetas 😉).

  • ¡Ahora os toca a vosotros! ¡Pruébenla!
    Espero las fotos de vuestra leche de soja y, sobre todo, vuestras opiniones!

    ACTUALIZACIÓN: actualizo hoy, 1 de marzo de 2026, esta receta que originalmente publiqué el 16 de mayo de 2016. No he hecho cambios en el procedimiento, sólo he abreviado la introducción para hacerla más fluida de lectura. Espero que la actualización os guste. 😄

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catiaincucina

Las recetas de mi casa, sencillas y al alcance de todos. Y todas sin sal añadida. Si quieres reducir la sal, sígueme, ¡te ayudo yo!

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